{"id":7939,"date":"2018-01-01T01:00:45","date_gmt":"2018-01-01T00:00:45","guid":{"rendered":"http:\/\/puntocritico.com\/?p=7939"},"modified":"2023-05-08T09:23:54","modified_gmt":"2023-05-08T09:23:54","slug":"cuando-en-espana-habia-un-tribunal-constitucional-libertad-de-expresion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ausaj.org\/?p=7939","title":{"rendered":"Cuando en Espa\u00f1a hab\u00eda un Tribunal Constitucional (y Libertad de Expresi\u00f3n)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em><strong>Doctrina del Tribunal Constitucional espa\u00f1ol sobre las libertades de expresi\u00f3n e informaci\u00f3n en 1997. Ponencia del Excmo. Sr. don Alvaro Rodriguez Bereijo<\/strong><\/em><\/span><\/p>\n<h1 id=\"articulo-titulo\" class=\"articulo-titulo \" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\">La libertad de informaci\u00f3n en la jurisprudencia constitucional<\/span><\/h1>\n<div class=\"articulo-datos\">\u00a0<\/div>\n<div id=\"articulo-introduccion\" class=\"articulo-introduccion\" style=\"text-align: justify;\">Amplio extracto de la conferencia pronunciada el 6 de marzo de 1997 por el Presidente del Tribunal Constitucional, Sr. Rodriguez Bereijo, en la Escuela de Periodismo UAM \/ EL PA\u00cdS.\u00a0<\/div>\n<div class=\"articulo-introduccion\" style=\"text-align: justify;\">Publicado en su edici\u00f3n impresa del Viernes, 7 de marzo de 1997<\/div>\n<div><a href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/1997\/03\/07\/sociedad\/857689213_850215.html\">https:\/\/elpais.com\/diario\/1997\/03\/07\/sociedad\/857689213_850215.html<\/a><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; text-align: justify;\">En un Estado democr\u00e1tico la opini\u00f3n p\u00fablica es el resultado de un proceso de discusi\u00f3n en libertad, esto es, de un intercambio de ideas sin restricciones, abierto en iguales t\u00e9rminos a todos y del que se espera la propuesta m\u00e1s razonable para la satisfacci\u00f3n de las necesidades de la colectividad. La libertad de expresi\u00f3n lo que garantiza, en definitiva, es la autonom\u00eda moral de todos, en la sociedad y el libre desarrollo de la personalidad.La aportaci\u00f3n m\u00e1s importante, aunque no la \u00fanica, a la formaci\u00f3n de la opini\u00f3n p\u00fablica corresponde hoy a los medios de comunicaci\u00f3n.<\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>\n<div id=\"elpais_gpt-INTEXT\" style=\"text-align: justify;\" data-google-query-id=\"CK2Ftq7wtNgCFYM6GwodOXcJeg\">\n<div id=\"google_ads_iframe_\/7811748\/elpais_web\/diario\/intext_0__container__\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero los medios de comunicaci\u00f3n no son transmisores inocentes de la realidad. (&#8230;) Es ya t\u00f3pico referirse a la distinci\u00f3n entre opini\u00f3n publicada y opini\u00f3n p\u00fablica. El control que corresponde al Tribunal Constitucional respecto de la libertad de informaci\u00f3n se desplazar\u00e1 en el futuro, cada vez m\u00e1s, hacia la garant\u00eda del pluralismo de la informaci\u00f3n, como expectativa de libertad frente al monopolio por los podes econ\u00f3micos o pol\u00edticos del ejercicio de un derecho fundamental que es esencial en construcci\u00f3n de una sociedad libre y democr\u00e1tica. Hoy la libertad humana resulta amenazada no s\u00f3lo por el Estado, sino tambi\u00e9n por poderes sociales no estatales.<\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La libertad de los medios de comunicaci\u00f3n tiene una doble dimensi\u00f3n:<\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<\/div>\n<div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>a<\/em>) La funcional, en tanto libertad de actuaci\u00f3n, que comprende no s\u00f3lo la libre expresi\u00f3n de hechos, ideas u opiniones, sino, tambi\u00e9n el derecho a crear los medios materiales (el soporte empresarial y t\u00e9cnico) a trav\u00e9s de los cuales se hace posible su comunicaci\u00f3n y difusi\u00f3n. Existe, pues, una conexi\u00f3n l\u00f3gica entre la libertad de expresi\u00f3n y otros derechos de libertad, tambi\u00e9n constitucionales, como son la libertad de empresa, el libre ejercicio profesional, etc\u00e9tera.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>b<\/em>) La estructural o institucional, que se conecta directamente con el pluralismo pol\u00edtico, valor superior de nuestro ordenamiento jur\u00eddico (art\u00edculo 1.1 C. E.), y con la importancia, vital en una democracia, de una opini\u00f3n p\u00fablica correctamente formada. Sin el mantenimiento de una comunicaci\u00f3n p\u00fablica libre quedar\u00edan vaciados de contenido real otros derechos que la Constituci\u00f3n consagra, reducidas a formas hueras las instituciones representativas y absolutamente falseado el principio de legitimidad democr\u00e1tica que enuncia el art\u00edculo 1.2 de la Constituci\u00f3n y que es la base de toda nuestra ordenaci\u00f3n jur\u00eddico-pol\u00edtica<strong>.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Naturaleza jur\u00eddica de los derechos<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El art\u00edculo 20 [de la Constituci\u00f3n] protege a todos los ciudadanos \u00ab<em>frente a cualquier injerencia de los poderes p\u00fablicos que no est\u00e9 apoyada en la ley, e incluso frente a la propia ley en cuanto \u00e9sta intente fijar otros l\u00edmites- que los que la propia Constituci\u00f3n (art\u00edculos 20.4 y 53.1) admite<\/em>\u00bb (STC 6\/1981). Consiguientemente, los l\u00edmites legales tienen un sentido excepcional.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">(&#8230;)<strong> La libertad de expresi\u00f3n es, ante todo, y como ya he puesto de manifiesto, un derecho fundamental de libertad frente al poder<\/strong>, por lo que b\u00e1sicamente significa ausencia de trabas e impedimentos por parte de la Administraci\u00f3n en el proceso de comunicaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero significa, adem\u00e1s, en otro plano, <strong>el reconocimiento y la garant\u00eda de una instituci\u00f3n pol\u00edtica fundamental, que es la opini\u00f3n p\u00fablica libre, indisolublemente ligada con el pluralismo pol\u00edtico, valor fundamental y requisito de funcionamiento del Estado democr\u00e1tico<\/strong>. El art\u00edculo 20 defiende la libertad en la formaci\u00f3n y desarrollo de la opini\u00f3n p\u00fablica, pues la libertad en la expresi\u00f3n de las ideas y los pensamientos y en la difusi\u00f3n de noticias es premisa necesaria de la opini\u00f3n p\u00fablica libre.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La idea de que estas libertades no s\u00f3lo se fundamentan en el leg\u00edtimo inter\u00e9s de su titular, sino tambi\u00e9n en el inter\u00e9s general de la sociedad democr\u00e1tica, se ha venido declarando reiteradamente desde las primeras sentencias del Tribunal (&#8230;) Idea de la que, adem\u00e1s, se ha deducido la del car\u00e1cter preferente de estas libertades, incluso sobre otros derechos fundamentales (&#8230;).Preferencia que se ha ido modulando, no obstante, a lo largo de la evoluci\u00f3n jurisprudencial para evitar que un cierto automatismo en el entendimiento de la misma se convierta en pura y simple \u00abordenaci\u00f3n jer\u00e1rquica\u00bb de los derechos fundamentales en presencia, con exclusi\u00f3n de la necesaria labor de ponderaci\u00f3n judicial entre los derechos en juego en cada caso (&#8230;)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Una condici\u00f3n fundamental para reconocer el valor preponderante de las libertades p\u00fablicas del art\u00edculo 20 consiste en que \u00ab<em>las libertades se ejerciten en conexi\u00f3n con asuntos que son de inter\u00e9s general por las materias a que se refieren y por las personas que en ellos intervienen y contribuyen, en consecuencia, a la formaci\u00f3n de la opini\u00f3n p\u00fablica<\/em>\u00bb (STC 107\/1988), alcanzando entonces su m\u00e1ximo nivel de eficacia justificadora en relaci\u00f3n, por ejemplo, con el derecho al honor o a la intimidad personal<strong>.<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"border-color: #000000; background-color: #caedc5;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u201c&#8230;..<em>quienes tienen a su cargo la gesti\u00f3n de unas Instituci\u00f3n del Estado deben soporta las criticas de su actividad, por muy duras, e incluso infundadas, que sean, y, en su caso, pesa sobre ellos la obligaci\u00f3n de dar cumplida cuenta de su falta de fundamento (STC 143\/1991, FJ 5\u00aa). Pero de ning\u00fan modo los personajes p\u00fablicos pueden sustraer al debate publico la forma en la que se presta un servicio publico, esgrimiendo la amenaza del ius puniendi del Estado contra todo aqu\u00e9l que divulgue irregularidades en su funcionamiento, siempre que estas sean diligentemente comprobadas y sustentadas en hechos objetivos. \u201c<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>STS Sala Segunda, de 15 de enero de 2001, num. 2\/2001.<\/strong><\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>El contenido de los derecho<\/strong>s<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">(&#8230;)Mientras que la libertad de expresi\u00f3n consiste en la formulaci\u00f3n de opiniones y creencias personales, sin pretensi\u00f3n de sentar hechos o afirmar datos objetivos, la libertad de informaci\u00f3n supone suministrar informaci\u00f3n sobre hechos que pretenden ser ciertos y noticiables (SSTC 105\/1983, 105\/1990 y jurisprudencia posterior). Libertad de expresi\u00f3n y libertad de informaci\u00f3n tienen, como derechos, distinto contenido y l\u00edmites.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El campo de acci\u00f3n de la primera viene fundamentalmente delimitado por la ausencia de expresiones indudablemente injuriosas sin relaci\u00f3n con las ideas u opiniones que se expongan e innecesarias para la expresi\u00f3n de las mismas, dado que \u00ab<em>la Constituci\u00f3n no reconoce un pretendido derecho al insulto<\/em>\u00bb (STC 105\/1990).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">( &#8230; )Esta diferencia entre libertad de expresi\u00f3n o de opini\u00f3n (manifestaci\u00f3n de la libertad ideol\u00f3gica o de pensamiento) y libertad de informaci\u00f3n -no siempre f\u00e1cil y n\u00edtida en la realidad- hace que mientras los. hechos por su materialidad son susceptibles de prueba, los pensamientos, ideas, opiniones o juicios de valor no se prestan, por su naturaleza abstracta, a una demostraci\u00f3n (STC 107\/1988).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">(..,)Por el contrario, la jurisprudencia constitucional exige unos requisitos esenciales para reconocer el ejercicio leg\u00edtimo del derecho a la libertad de informaci\u00f3n. El derecho a la libre comunicaci\u00f3n que la Constituci\u00f3n protege se refiere, precisamente, a la transmisi\u00f3n de informaci\u00f3n veraz relativa a asuntos de inter\u00e9s general o relevancia p\u00fablica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por una parte, se requiere el inter\u00e9s general y la relevancia p\u00fablica de la informaci\u00f3n divulgada, como presupuesto de la misma idea de \u00abnoticia\u00bb y como indicio de la correspondencia de la informaci\u00f3n con un inter\u00e9s general en el conocimiento de los hechos sobre los que versa (SSTC 107\/1988, 171\/1990, 197\/1991, 214\/1991, 20\/1992, 40\/1992, 85\/1992, 41\/1994, 138\/1996 y 3\/1997).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Consecuentemente, la protecci\u00f3n constitucional de la libertad de informaci\u00f3n se ve reducida si no se refiere a personalidades p\u00fablicas que, al haber optado libremente por tal condici\u00f3n, deben soportar un cierto riesgo de una afectaci\u00f3n de sus derechos de la personalidad, como acontece en los supuestos de informaci\u00f3n de opini\u00f3n sobre conductas privadas carentes de inter\u00e9s p\u00fablico (STC 138\/1996).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y de otra parte, la protecci\u00f3n constitucional se ci\u00f1e a aquella informaci\u00f3n que sea veraz. (&#8230;) La veracidad de la informaci\u00f3n no se identifica con la verdad material en el proceso penal ni con una realidad incontrovertible (STC 3\/1997)(&#8230;) \u00abVeracidad\u00bb, en el sentido del art\u00edculo 20. 1.d de la Constituci\u00f3n, no significa que quede exenta de toda protecci\u00f3n la informaci\u00f3n err\u00f3nea o no probada en juicio, Lo que el requisito de \u00abveracidad\u00bb supone es que el informador tiene un especial deber de comprobar la realidad de los hechos que expone, mediante las oportunas averiguaciones, y empleando la diligencia exigible a un profesional.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Puede que, pese a ello, la informaci\u00f3n resulte err\u00f3nea, lo que obviamente no puede excluirse totalmente. Pero (STC 6\/1988) \u00abl<em>as afirmaciones err\u00f3neas son inevitables en un debate libre, de tal forma que de imponerse la &#8216;verdad&#8217;, como condici\u00f3n para el reconocimiento del derecho, la \u00fanica garant\u00eda de, la seguridad jur\u00eddica ser\u00eda el silencio<\/em>\u00ab. \u00ab<em>Informaci\u00f3n veraz<\/em>\u00bb significa, pues, informaci\u00f3n comprobada o contrastada seg\u00fan los c\u00e1nones de la profesionalidad informativa<strong>.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>El contraste de la noticia<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El Tribunal ha tomado en cuenta, adem\u00e1s, la menor intensidad del deber de diligencia que frente a dichos c\u00e1nones es exigible al ciudadano, por contraste con el profesional de la informaci\u00f3n (STC 4\/1996). El requisito constitucional de la veracidad no va dirigido, pues, tanto a la exigencia de una rigurosa y total exactitud en el contenido de la informaci\u00f3n cuanto a negar esa protecci\u00f3n o garant\u00eda a quienes, defraudando el derecho de todos a recibir informaci\u00f3n veraz, act\u00faan con menosprecio de la veracidad o falsedad de lo comunicado, comport\u00e1ndose de manera negligente e irresponsable al transmitir como hechos verdaderos simples rumores &#8230; o meras invenciones o insinuaciones (&#8230;).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por otra parte, la contrastaci\u00f3n de la noticia no es un t\u00e9rmino un\u00edvoco, sino que, m\u00e1s all\u00e1 de su gen\u00e9rica formulaci\u00f3n como deber, exige matizaciones casu\u00edsticas. As\u00ed, una de las circunstancias que modulan dicha obligaci\u00f3n es la fuente que proporciona la noticia, porque si reviste caracter\u00edsticas objetivas que la hacen fidedigna, seria o fiable puede no ser necesaria mayor comprobaci\u00f3n que la exactitud o la identidad de la fuente (SSTC 240\/1992, 178\/1993 y 4\/1996), como sucede en los casos del denominado, en terminolog\u00eda tomada de la jurisprudencia norteamericana, \u00abreportaje neutral\u00bb, en que lo que se difunde son las afirmaciones o declaraciones que otro medio o persona realiza<strong>.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Honor e intimidad<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">(&#8230;) Visto desde la perspectiva del derecho al honor, se afirma la posici\u00f3n preferencial de las libertades de expresi\u00f3n e informaci\u00f3n frente al mismo cuando se ejercitan en asuntos de inter\u00e9s p\u00fablico que contribuyan a la formaci\u00f3n de la opini\u00f3n p\u00fablica. Esta posici\u00f3n preferencial alcanza su m\u00e1ximo nivel, en el conflicto con el derecho al honor, cuando los destinatarios de la opini\u00f3n o informaci\u00f3n cr\u00edtica son personas p\u00fablicas, que deben soportar un cierto mayor riesgo de injerencia en sus derechos de la personalidad que las personas privadas (STC 19\/1996); sin embargo, el valor prevalente de estas libertades decae en el caso de que se ejerciten en relaci\u00f3n con conductas privadas carentes de inter\u00e9s p\u00fablico e intrascendentes para la formaci\u00f3n de una opini\u00f3n p\u00fablica libre.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">(&#8230;) El criterio fundamental para determinar la legitimidad de las intromisiones en la intimidad de las personas es la relevancia p\u00fablica del hecho divulgado, es decir, que, siendo verdadero, su comunicaci\u00f3n a la opini\u00f3n p\u00fablica resulte justificada en funci\u00f3n del inter\u00e9s p\u00fablico del asunto sobre el que se informa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los criterios de proyecci\u00f3n sobre personas de relevancia p\u00fablica y del inter\u00e9s p\u00fablico de la noticia rigen tambi\u00e9n para la delimitaci\u00f3n del derecho a la propia imagen. Se ha declarado (STC 99\/1994) que la \u00ab<em>captaci\u00f3n y difusi\u00f3n de la imagen del sujeto s\u00f3lo ser\u00e1 admisible cuando la propia -y previa- conducta de aqu\u00e9l o las circunstancias en que se encuentra inmerso justifiquen el descenso de las barreras de reserva para que prevalezca el inter\u00e9s ajeno o el p\u00fablico que puedan colisionar con aqu\u00e9l<\/em>\u00ab. Y en la STC 117\/1994, a prop\u00f3sito del derecho a la propia imagen de personajes p\u00fablicos o de notoriedad profesional, como son los artistas profesionales del espect\u00e1culo, se dijo que el derecho a la imagen en tanto forma parte de los derechos de la personalidad -que disfrutan de la m\u00e1s alta protecci\u00f3n en nuestra Constituci\u00f3n- \u00ab<em>es irrenunciable en su n\u00facleo esencial, y por ello, aunque se permita autorizar su captaci\u00f3n o divulgaci\u00f3n, ser\u00e1 siempre con car\u00e1cter revocable<\/em>\u00ab, si bien \u00ab<em>mediante la autorizaci\u00f3n del titular, la imagen puede convertirse en un valor aut\u00f3noma de contenido patrimonial sometido al tr\u00e1fico negocial<\/em>\u00ab.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En conclusi\u00f3n, la tarea de delimitar el honor, la intimidad personal y familiar o la propia imagen, tanto como derechos constitucionalmente protegidos cuanto como l\u00edmites a las libertades de expresi\u00f3n, se encuentra ya iniciada. La veracidad de la noticia, la relevancia p\u00fablica de la misma o el car\u00e1cter del sujeto pasivo objeto de informaci\u00f3n son los criterios con los que el Tribunal opera para la resoluci\u00f3n de estos casos<strong>.<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><b>\u00c1lvaro Rodr\u00edguez Bereijo<\/b><\/span><span style=\"font-size: 16px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a0<\/span>(<\/span>Cedeira<span style=\"font-size: 16px;\">,\u00a0<\/span>La Coru\u00f1a<span style=\"font-size: 16px;\">,\u00a0<\/span>6 de febrero<span style=\"font-size: 16px;\">\u00a0de\u00a0<\/span>1938<span style=\"font-size: 16px;\">) es un jurista espa\u00f1ol que fue presidente del\u00a0<\/span>Tribunal Constitucional<span style=\"font-size: 16px;\">\u00a0entre\u00a0<\/span>1995<span style=\"font-size: 16px;\">\u00a0y\u00a0<\/span>1998<span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Licenciado en\u00a0Derecho\u00a0por la\u00a0Universidad de Santiago de Compostela, recibi\u00f3 el Premio Extraordinario de Licenciatura al poseer el mejor expediente acad\u00e9mico de su promoci\u00f3n. En\u00a01966\u00a0se doctor\u00f3 en la\u00a0Universidad de Bolonia, obteniendo una beca del\u00a0Real Colegio de Espa\u00f1a\u00a0y la calificaci\u00f3n de \u00ab<i>Cum Laude<\/i>\u00ab. Ocup\u00f3 la c\u00e1tedra de Derecho Financiero y Tributario en la\u00a0Universidad Aut\u00f3noma de Madrid\u00a0y fue nombrado catedr\u00e1tico em\u00e9rito al abandonarla.<\/p>\n<div id=\"bodyContent\" class=\"mw-body-content\">\n<div id=\"mw-content-text\" class=\"mw-content-ltr\" dir=\"ltr\" lang=\"es\">\n<div class=\"mw-parser-output\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c1lvaro Rodr\u00edguez Bereijo fue miembro del\u00a0Tribunal de Cuentas\u00a0entre los a\u00f1os 1986 y 1989, y magistrado del\u00a0Tribunal Constitucional\u00a0(1989-1998), ostentando la presidencia de este \u00f3rgano desde 1995. Entre 1999 y 2000 particip\u00f3 en la convenci\u00f3n que elabor\u00f3 la\u00a0<i>Carta de los Derechos Fundamentales de la Uni\u00f3n Europea<\/i>\u00a0por designaci\u00f3n del\u00a0Gobierno Espa\u00f1ol. Tambi\u00e9n ha sido\u00a0consejero de Estado\u00a0(2000-2004).<\/p>\n<p>Desde el a\u00f1o 2003 forma parte del Consejo Cient\u00edfico del\u00a0Real Instituto Elcano.<\/p>\n<p>Est\u00e1 casado con Trinidad Le\u00f3n con la que ha tenido dos hijas.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>IMAGEN PORTADA<\/strong>:\u00a0D. Pedro Cruz Villal\u00f3n, Presidente del Tribunal Constitucional, y los Presidentes em\u00e9ritos D. Miguel Rodr\u00edguez-Pi\u00f1ero y Bravo-Ferrer y D. \u00c1lvaro Rodr\u00edguez Bereijo depositan un ramo de rosas en la tumba de don Francisco Tom\u00e1s y Valiente. En el cementerio de El Pardo (22 de diciembre de 1998).\u00a0<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>Doctrina del Tribunal Constitucional espa\u00f1ol sobre las libertades de expresi\u00f3n e informaci\u00f3n en 1997. Ponencia del Excmo. Sr. don Alvaro Rodriguez Bereijo La libertad de informaci\u00f3n en la jurisprudencia constitucional \u00a0 Amplio extracto de la <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/ausaj.org\/?p=7939\" title=\"Cuando en Espa\u00f1a hab\u00eda un Tribunal Constitucional (y Libertad de Expresi\u00f3n)\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":5,"featured_media":7945,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[18],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ausaj.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7939"}],"collection":[{"href":"https:\/\/ausaj.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ausaj.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ausaj.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ausaj.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7939"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/ausaj.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7939\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2287053,"href":"https:\/\/ausaj.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7939\/revisions\/2287053"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ausaj.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/7945"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ausaj.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7939"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ausaj.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7939"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ausaj.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7939"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}