{"id":5779,"date":"2017-10-18T01:00:52","date_gmt":"2017-10-18T00:00:52","guid":{"rendered":"http:\/\/puntocritico.com\/?p=5779"},"modified":"2023-05-08T09:23:56","modified_gmt":"2023-05-08T09:23:56","slug":"vhc-el-virus-de-la-hepatitis-c-parte-vii-aspectos-penales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ausaj.org\/?p=5779","title":{"rendered":"VHC: EL VIRUS DE LA HEPATITIS C \u2013 Parte VII: ASPECTOS PENALES"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/2017\/08\/01\/vhc-el-virus-de-la-hepatitis-c\/\"><strong><u>VHC: EL VIRUS DE LA HEPATITIS C \u2013 INDICE<\/u><\/strong><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*******<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 24pt; color: #339966;\"><strong>VHC: EL VIRUS DE LA HEPATITIS C \u2013 Parte VII<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"font-size: 24pt; color: #339966;\"><em><strong>ASPECTOS PENALES<\/strong><\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Por<\/em>\u00a0<em>BEL\u00c9N LUJ\u00c1N S\u00c1EZ<\/em>\u00a0<em>y<\/em>\u00a0<em>JES\u00daS D\u00cdAZ FORMOSO<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/ausaj.org\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/billete-y-pastillas-imagen-para-VHC.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-5780\" src=\"https:\/\/ausaj.org\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/billete-y-pastillas-imagen-para-VHC.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">La protecci\u00f3n la reclamamos para la vida, este es el primer valor a defender. La vida de todos y cada uno -de los que hoy son y los que vendr\u00e1n-, la vida de todos los infectados por VHC, la vida de todos los ciudadanos \u2013pues de la misma manera nos preocupa profundamente el expolio que se pretende cometer contra el Sistema P\u00fablico de Salud-.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">La vida, no s\u00f3lo por p\u00e9rdida absoluta de la misma, sino tambi\u00e9n por la p\u00e9rdida parcial, la consumida durante el da\u00f1o sufrido y que se sigue sufriendo. Impetramos la defensa de los Derechos Fundamentales en juego, cuya lesi\u00f3n se ha producido y es la que alcanza relevancia penal. No nos cansaremos de decirlo: <strong>la limitaci\u00f3n en los recursos econ\u00f3micos no puede justificar nunca la lesi\u00f3n del bien jur\u00eddico protegido: ni la vida, ni la salud ni la integridad f\u00edsica y moral pueden verse atacados en su contenido esencial por esta causa.<\/strong> De una gravedad extrema son los hechos que venimos exponiendo, necesaria la investigaci\u00f3n para su total esclarecimiento.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Y se ha de tener en\u00a0 cuenta que un supuesto como el presente, en que la denuncia se dirige contra miembros del aparato estatal en un contexto de m\u00e1ximo secretismo y confusi\u00f3n alrededor de aspectos esenciales de los hechos como es, entre otros, el precio del medicamento (secretismo y confusi\u00f3n provocados, promocionados o consentidos por las partes interesadas: el laboratorio y el Ministerio, en especial el que encabezaba la Sra. Mato), <strong>la investigaci\u00f3n es imposible sin el apoyo judicial<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Es absolutamente inalcanzable para los particulares avanzar en la realidad de los hechos, llegar a desentra\u00f1ar toda la verdad material sin que la autoridad judicial les asista, les ayude, les ampare. Amparo y Justicia, m\u00e1s que nunca, es lo que los ciudadanos le piden al poder judicial.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">En esta ocasi\u00f3n la jurisdicci\u00f3n penal se convierte para los querellantes\u00a0 en la \u201cultima ratio\u201d, pero en un sentido un tanto distinto al empleado t\u00e9cnicamente: los enfermos, los ciudadanos, no pueden acudir a otro lugar: la jurisdicci\u00f3n penal es donde se han de denunciar los homicidios, intentados y consumados, las lesiones y los delitos contra la integridad moral, as\u00ed como las maquinaciones para alterar el precio de las cosas o prevaricaciones que constituyen el objeto de la presente denuncia \u2013y lo que se determine en la investigaci\u00f3n que esperamos se acometa-. <strong>El control de la actuaci\u00f3n administrativa se residencia en esta ocasi\u00f3n necesariamente en la jurisdicci\u00f3n Penal, pues dicha actuaci\u00f3n se coloca m\u00e1s all\u00e1 de la l\u00ednea que marca el principio de intervenci\u00f3n m\u00ednima<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Por supuesto, la exposici\u00f3n nos lleva a que, siempre con la cautela que supone esta calificaci\u00f3n inicial \u2013que ni siquiera provisional- hablemos, en primer lugar, de <strong>homicidio en la modalidad de comisi\u00f3n por omisi\u00f3n<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">As\u00ed, el <strong>articulo 11 CP (C\u00f3digo Penal)<\/strong> establece: \u201c<em>Los delitos o faltas que consistan en la producci\u00f3n de un resultado s\u00f3lo se entender\u00e1n cometidos por omisi\u00f3n cuando la no evitaci\u00f3n del mismo, al infringir un especial deber jur\u00eddico del autor, equivalga, seg\u00fan el sentido del texto de la Ley, a su causaci\u00f3n. A tal efecto se equiparar\u00e1 la omisi\u00f3n a la acci\u00f3n:<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>a) Cuando exista una espec\u00edfica obligaci\u00f3n legal o contractual de actuar.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>b) Cuando el omitente haya creado una ocasi\u00f3n de riesgo para el bien jur\u00eddicamente protegido mediante una acci\u00f3n u omisi\u00f3n precedente\u201d.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Este precepto contempla la regulaci\u00f3n de la figura denominada doctrinalmente \u201ccomisi\u00f3n por omisi\u00f3n\u201d u \u201comisi\u00f3n impropia\u201d, consistente en la producci\u00f3n de un resultado delictivo mediante un no hacer, cuando ese no hacer podr\u00eda evitar tal resultado y exist\u00eda obligaci\u00f3n de impedir que se produjera. Esta figura se distingue de la otra manifestaci\u00f3n de la omisi\u00f3n, la denominada \u201comisi\u00f3n propia\u201d que radica en la simple inejecuci\u00f3n del acto que la ley exige al sujeto.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<table style=\"border-color: #000000; background-color: #d7ded8;\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>COMISI\u00d3N POR OMISI\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Jurisprudencialmente se caracteriza por lo recogido entre otras muchas, en STS de 28 de mayo de 2013 que dice:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><em>Respecto a la comisi\u00f3n por omisi\u00f3n tiene declarado esta Sala, como son exponentes las Sentencias 64\/2012, de 27 de enero y de 28 de enero de 1994, que la estructura del delito de comisi\u00f3n por omisi\u00f3n se integra por los tres elementos que comparte con la omisi\u00f3n pura o propia como son: a) una situaci\u00f3n t\u00edpica; b) ausencia de la acci\u00f3n determinada que le era exigida; y c) capacidad de realizarla; as\u00ed como otros tres que le son propio y necesarios para que pueda afirmarse la imputaci\u00f3n objetiva: la posici\u00f3n de garante, la producci\u00f3n del resultado y la posibilidad de evitarlo. Se a\u00f1ade que en los delitos de omisi\u00f3n el dolo se debe apreciar cuando el omitente, a pesar de tener conocimiento de la situaci\u00f3n de hecho que genera el deber de actuar y de su capacidad de realizar la acci\u00f3n no act\u00faa. En el caso de los delitos de comisi\u00f3n por omisi\u00f3n o delitos impropios de omisi\u00f3n, el conocimiento del omitente se debe referir tambi\u00e9n a las circunstancias que fundamentan su obligaci\u00f3n de impedir la producci\u00f3n del resultado. Por el contrario, no forma parte del dolo la conciencia del deber de actuar que surge de la posici\u00f3n de garante. En consecuencia, habr\u00e1 que apreciar culpa respecto de la omisi\u00f3n cuando el omitente, por negligencia, es decir, por no emplear el cuidado debido, no tuvo conocimiento de la situaci\u00f3n de hecho que genera el deber de actuar o de su capacidad para realizar la acci\u00f3n jur\u00eddicamente debida. Y en la Sentencia 363\/2007, de 28 de marzo, se declara que los elementos f\u00e1cticos que permiten la aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 11 del C\u00f3digo Penal son los siguientes: a) Que se haya producido un resultado, de lesi\u00f3n o de riesgo, propio de un tipo penal descrito en t\u00e9rminos activos por la ley. b) Que se haya omitido una acci\u00f3n que se encuentre en relaci\u00f3n de causalidad hipot\u00e9tica con la evitaci\u00f3n de dicho resultado, lo que se expresa en el art. 11 C.P exigiendo que la evitaci\u00f3n del resultado equivalga a su causaci\u00f3n. c) Que el omitente est\u00e9 calificado para ser autor del tipo activo que se trate. d) Que el omitente hubiese estado en condiciones de realizar voluntariamente la acci\u00f3n que habr\u00eda evitado o dificultado el resultado. e) Que la omisi\u00f3n suponga la infracci\u00f3n de un deber jur\u00eddico de actuar, bien como consecuencia de una espec\u00edfica obligaci\u00f3n legal o contractual, bien porque el omitente haya creado una ocasi\u00f3n de riesgo para el bien jur\u00eddicamente protegido mediante una acci\u00f3n u omisi\u00f3n precedente.\u00bb <\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Se a\u00f1aden a los pronunciamientos anteriores, las consideraciones que se contienen, entre otras, en <strong>STS de 27 de enero de 2012, <\/strong>en la que se expresa que<strong> \u201c\u2026.<\/strong><em>en los delitos de resultado la equivalencia entre la realizaci\u00f3n activa y omisiva del tipo es de apreciar cuando el omitente se encuentra en posici\u00f3n de garante y su deber consiste en impedir el resultado. En otros t\u00e9rminos, tanto realiza la conducta t\u00edpica, en este caso matar, quien realiza activamente una conducta dirigida a la producci\u00f3n del resultado con quien estando obligado a defender un bien jur\u00eddico\u2026..frente a agresiones que le ponen seriamente en peligro, se desentiende completamente de su protecci\u00f3n y deja actuar al agresor, omisi\u00f3n de la actuaci\u00f3n debida. Esa omisi\u00f3n es equivalente a la acci\u00f3n en la medida en que el incumplimiento de su deber de actuar en protecci\u00f3n\u2026.ante la situaci\u00f3n de peligro de muerte, supone la realizaci\u00f3n del tipo del homicidio calificado que se declara probado pues la omisi\u00f3n, repetimos en las circunstancias del hecho, por quien tiene un deber especial de actuar en defensa del bien jur\u00eddico en grave peligro, nacido de los deberes legales de asistencia y protecci\u00f3n y de la propia naturaleza de la relaci\u00f3n<\/em>\u201d entre omitente y v\u00edctima.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Por su parte, a titulo ilustrativo se cita tambi\u00e9n la <strong>STS de 20 de mayo de 2014<\/strong>, en el que se\u00a0 contiene una definici\u00f3n general de dolo, diciendo as\u00ed que \u201c<em>el dolo propio del delito de homicidio puede ser directo o eventual. El primero existe cuando el sujeto pretende directamente causar la muerte de la persona atacada, o cuando, pretendiendo otro objetivo, considera que la muerte es un resultado que acompa\u00f1ar\u00e1 a aquel ineludiblemente. En cuanto al dolo eventual se ha considerado, con distintos t\u00e9rminos, que concurre cuando el sujeto conoce el peligro concreto, jur\u00eddicamente desaprobado, que crea con su conducta para el bien jur\u00eddico, con una alta probabilidad del resultado, a pesar de lo cual la ejecuta\u201d.<\/em><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Dada la barrera divisoria, siempre endeble, que se establece entre el dolo y la culpa en los tipos de homicidio en la modalidad de comisi\u00f3n por omisi\u00f3n, a\u00f1adiremos a estos efectos las siguientes consideraciones jurisprudenciales, recogidas tambi\u00e9n de forma generalizada por nuestro Alto Tribunal. As\u00ed, con respecto al delito de homicidio imprudente en su modalidad de comisi\u00f3n por omisi\u00f3n es sabido que, al margen del requisito de la infracci\u00f3n del deber de cuidado interno y externo del autor que no controla o neutraliza un riesgo no permitido, ha de darse una relaci\u00f3n de imputaci\u00f3n objetiva entre la omisi\u00f3n y el resultado, ya que si bien la omisi\u00f3n no causa el resultado lesivo moral (relaci\u00f3n causal natural\u00edstica), s\u00ed que ha de acreditarse en cambio que se le pueda atribuir al autor el poder haberlo evitado a trav\u00e9s de la conducta omitida (relaci\u00f3n de imputaci\u00f3n objetiva como cuesti\u00f3n normativa). El requisito, pues, de la evitabilidad del resultado, llamado por un sector de la doctrina \u201ccausalidad hipot\u00e9tica\u201d, se convierte en esencial para poder afirmar que concurre la imputaci\u00f3n objetiva en los tipos imprudentes de comisi\u00f3n por omisi\u00f3n. As\u00ed, la culpa integradora de la imprudencia punible, como ya tiene dicho con reiteraci\u00f3n el TS constituye el m\u00ednimo substrato ps\u00edquico o subjetivo en el que debe asentarse la punibilidad de una conducta t\u00edpica. Sabido es que las conductas imprudentes solo se castigan cuando se ha ocasionado un resultado lesivo al bien jur\u00eddico protegido, siendo uno de sus presupuestos esenciales para su apreciaci\u00f3n la imputaci\u00f3n objetiva del resultado. El resultado s\u00f3lo puede imputarse objetivamente al sujeto si se demuestra de forma inequ\u00edvoca que su comportamiento indebido supuso un agravamiento del riesgo ya existente, m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites socialmente permitidos, aumentando las posibilidades de que se cause el resultado lesivo. As\u00ed, teniendo en cuenta el texto del art\u00edculo 11 CP, en el delito imprudente de comisi\u00f3n por omisi\u00f3n, a los criterios de imputaci\u00f3n objetivos se antepone el de evitabilidad del resultado, teniendo en cuenta que la comisi\u00f3n por omisi\u00f3n reviste una estructura diferente a la del delito imprudente de acci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Precisaremos que el concepto l\u00f3gico-jur\u00eddico de la causa, como el conjunto de todas las condiciones precisas para la producci\u00f3n del hecho penal, posee una delimitaci\u00f3n singular de la tipicidad en los supuestos penales de comisi\u00f3n por omisi\u00f3n, pues al faltar en ellas la acci\u00f3n positiva del elemento f\u00edsico humano, y requerir que la omisi\u00f3n sea una conducta que determine el resultado, con nexo causal relevante, esa omisi\u00f3n requiere en la persona del comitente el incumplimiento de un deber de actuar que impidiera el resultado, por encontrarse en una posici\u00f3n de garante respecto a la producci\u00f3n del evento, y que es una caracter\u00edstica necesaria e impl\u00edcita, por no escrita, en los tipos susceptibles de comisi\u00f3n por omisi\u00f3n.\u00a0 Esto exige una comprobaci\u00f3n e integraci\u00f3n por parte del Juez penal, determinando, a medio de una singular caracterizaci\u00f3n del concepto de autor\u00eda, si el omitente ten\u00eda a su cargo el deber jur\u00eddico, o el meramente dimanante de una especial situaci\u00f3n, de actuar en un determinado sentido y forma, que garantizara la no producci\u00f3n del resultado lesivo, y que de no guardarse o respetarse genera la perfecta calificaci\u00f3n del il\u00edcito penal, realizado actuando en situaci\u00f3n de comisi\u00f3n por omisi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">En cualquier caso, sea a t\u00edtulo de dolo o titulo de imprudencia, la omisi\u00f3n es causal cuando el hacer obligado hubiese evitado el resultado. Y eso es justamente lo que aqu\u00ed sucede. Si se hubiere actuado con celeridad (curioso resulta que se tenga adem\u00e1s que superar y dejar de lado lo poco que se hizo: Informe de Posicionamiento superado por la Estrategia de Priorizaci\u00f3n, y as\u00ed sucesivamente),si no se hubiere impuesto el criterio econ\u00f3mico al m\u00e9dico, al vital, si se hubiesen escogido alguna de las medidas alternativas de las que se dispon\u00eda (licencia obligatoria, expropiaci\u00f3n, prestaci\u00f3n forzosa), si se hubiese escuchado realmente a los expertos, si no se hubiera despreciado la vida y la salud de los enfermos y se hubieran administrado los tratamientos a tiempo las muertes no se hubieran producido, la puesta en riesgo de la vida no habr\u00eda existido ni existir\u00eda y\u00a0 las lesiones no se hubieran causado ni se seguir\u00edan causando. En este punto, precisaremos que la puesta en peligro de la vida se ha producido en todos los casos, aun en los casos en que se ha administrado tard\u00edamente el tratamiento, caus\u00e1ndose por el retraso en todo caso una lesi\u00f3n de su salud y de su integridad.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/ausaj.org\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/VHC-7-VANGUARDIA.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-6089 size-full\" src=\"https:\/\/ausaj.org\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/VHC-7-VANGUARDIA.jpg\" alt=\"\" width=\"654\" height=\"642\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><a href=\"http:\/\/www.lavanguardia.com\/salud\/20150213\/54426148334\/afectados-hepatitis-c-querellan-mato-alonso-supremo.html\"><span style=\"color: #008000;\">http:\/\/www.lavanguardia.com\/salud\/20150213\/54426148334\/afectados-hepatitis-c-querellan-mato-alonso-supremo.html<\/span><\/a><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*********<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong><span style=\"color: #008000;\"><a href=\"https:\/\/ausaj.org\/documentos\/QUERELLA_VHC.pdf\">DESCARGA VERSI\u00d3N EDITORIAL TEXTO COMPLETO QUERELLA\u00a0<\/a><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">********<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">En tales condiciones, en la imputaci\u00f3n inicial, formulada en la Querella presentada en su d\u00eda por AUSAJ, en representaci\u00f3n de medio centenar de enfermos, ante el Tribunal Supremo (https:\/\/ausaj.org\/documentos\/QUERELLA_VHC.pdf ), atendiendo al resultado, entend\u00edamos -y entendemos- presuntamente cometidos por los all\u00ed querellados, do\u00f1a Ana Mato Adrover, do\u00f1a Pilar Farjas Abad\u00eda y do\u00f1a Belen Crespo S\u00e1nchez-Ezn\u00e1rriaga un delito consumado de homicidio en la modalidad de comisi\u00f3n por omisi\u00f3n a titulo de dolo del articulo 138 CP por cada una de las muertes producidas; y alternativamente, del tipo imprudente del art\u00edculo 142.1. De la misma manera, respecto a todas aquellas personas en que sin causar la muerte, se ha puesto en riesgo su vida por la falta de administraci\u00f3n o administraci\u00f3n tard\u00eda del tratamiento, caus\u00e1ndose lesi\u00f3n, se estar\u00edan cometiendo presuntamente por cada una de ellas un delito de homicidio doloso en la modalidad de comisi\u00f3n por omisi\u00f3n en grado de tentativa; alternativamente, igualmente en la modalidad de comisi\u00f3n por omisi\u00f3n delito de lesiones dolosas consumadas del articulo 147 CP y contra la integridad moral ex articulo 173.1 CP . Alternativamente, los mismos il\u00edcitos a titulo de imprudencia. Subsidiariamente, estar\u00edamos presuntamente ante una infracci\u00f3n del deber de solidaridad que se protege en el delito omisi\u00f3n del deber de socorro que precept\u00faa el art\u00edculo 195 del CP por cada uno de los afectados.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/ausaj.org\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/VHC-VII-1.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-6090\" src=\"https:\/\/ausaj.org\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/VHC-VII-1.jpg\" alt=\"\" width=\"550\" height=\"389\" \/><\/a><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Por su parte, encontramos en los hechos relatados otro tipo delictual, diferente de los analizados hasta ahora: la <strong><u>prevaricaci\u00f3n administrativa<\/u><\/strong> ex articulo 404 CP. Este presunto delito de prevaricaci\u00f3n a t\u00edtulo de dolo vendr\u00eda imputado a las entonces querelladas, do\u00f1a Pilar Farjas Abad\u00eda y do\u00f1a Bel\u00e9n Crespo S\u00e1nchez-Eznarriaga, como m\u00e1ximas responsables de la Agencia Espa\u00f1ola del Medicamento y Productos al momento de los hechos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Apreciamos el il\u00edcito integrado f\u00e1cticamente por cada uno de los actos administrativos de concesi\u00f3n o rechazo de uso compasivo del medicamento \u201cSovaldi\u201d acordados por la AEMPS con posterioridad al 16 de enero de 2014, fecha de autorizaci\u00f3n sanitaria de comercializaci\u00f3n del \u201cSovaldi\u201d por la Agencia Europea del Medicamento, que consideramos, en nuestro leal entender, cometidos con manifiesta incompetencia. Considerando que todos y cada uno de tales actos obedecen a un plan preconcebido cabr\u00eda apreciar, en un momento inicial, en beneficio del reo, un solo delito continuado de prevaricaci\u00f3n cometido presuntamente por cada una de las querelladas indicadas. Este delito concurrir\u00eda en concurso real o medial con todos los anteriores. Habr\u00e1 que determinarse a lo largo de la instrucci\u00f3n de la causa las circunstancias que haga que la inclinaci\u00f3n se efect\u00fae a favor del concurso real o medial.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Efectivamente, tal y como antes relat\u00e1bamos, la AEMPS autoriza un programa de uso compasivo para Sofosbubir y Daclastavir antes de que se produzca la autorizaci\u00f3n sanitaria de comercializaci\u00f3n del f\u00e1rmaco v\u00eda procedimiento centralizado (<em>el procedimiento centralizado permite una\u00a0 importante\u00a0 \u201ceconom\u00eda procedimental\u201d, pues evita el peregrinar de la industria farmac\u00e9utica Estado por Estado para conseguir la autorizaci\u00f3n de sus productos farmac\u00e9uticos. El medicamento se somete as\u00ed a un solo proceso de evaluaci\u00f3n, siendo que el solicitante obtendr\u00e1 una autorizaci\u00f3n \u00fanica para toda la Uni\u00f3n Europea, con los mismos derechos y obligaciones en cada uno de los Estados miembros; y el medicamento podr\u00e1 ser comercializado en cualquier punto de la Uni\u00f3n<\/em>).\u00a0 Aun a pesar de la existencia y prioridad de esta v\u00eda en determinados supuestos, no podemos hablar de un mercado \u00fanico del medicamento, ya que el hecho de que un medicamento cuente con una autorizaci\u00f3n de comercializaci\u00f3n centralizada, no implica que vaya a estar disponible al mismo tiempo en todos los Estados miembros (justamente lo que estamos viendo en el supuesto que se denunciaba en dicha querella). Las competencias en materia de pol\u00edtica sanitaria \u2013la evaluaci\u00f3n del valor terap\u00e9utico y la determinaci\u00f3n del precio y las condiciones de reembolso de los medicamentos siguen siendo competencia estatal, seg\u00fan el propio Tratado de la Comunidad Europea (TCE).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Tal y como dispone el apartado tercero del art\u00edculo 24 de la Ley 29\/2006: \u201c<em>La prescripci\u00f3n y la aplicaci\u00f3n de <u>medicamentos no autorizados<\/u> a pacientes no incluidos en un ensayo cl\u00ednico con el fin de atender como uso compasivo necesidades especiales de tratamientos de situaciones cl\u00ednicas de pacientes concretos se regular\u00e1 reglamentariamente, con pleno respeto a lo establecido en la legislaci\u00f3n vigente en materia de autonom\u00eda del paciente y de los derechos y obligaciones en materia de informaci\u00f3n y documentaci\u00f3n cl\u00ednica<\/em>\u201d. En esta materia se ha de tener en cuenta el RD 1015\/2009, por el que se regula la disponibilidad de medicamentos en situaciones especiales, dictado en desarrollo del art\u00edculo 24 de la precitada Ley 26\/2009.<\/span><\/p>\n<table style=\"border-color: #000000; background-color: #c8fae7;\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>USO COMPASIVO DE MEDICAMENTOS<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Los art\u00edculos 1 y 2 del Real Decreto 1015\/2009, por el que se regula la disponibilidad de medicamentos en situaciones especiales, disponen:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><em>Art\u00edculo 1. Objeto y \u00e1mbito de aplicaci\u00f3n:<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">En aplicaci\u00f3n de lo dispuesto en los apartados 3 y 4 del art. 24 de la Ley 29\/2006, 26 de julio, de garant\u00edas y uso racional de medicamentos y productos sanitarios, mediante este Real Decreto se establecen:<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><em>a) Los requisitos para el uso compasivo, en condiciones excepcionales, de medicamentos en fase de investigaci\u00f3n cl\u00ednica en pacientes que no formen parte de un ensayo cl\u00ednico.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><em>b) Las condiciones para la prescripci\u00f3n de medicamentos autorizados cuando se utilicen en condiciones distintas a las autorizadas, que en todo caso tendr\u00e1 car\u00e1cter excepcional.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><em>c) El acceso de medicamentos no autorizados en Espa\u00f1a siempre que est\u00e9n legalmente comercializados en otros Estados.<\/em><em>\u00a0<\/em><\/span><em style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Queda excluido del \u00e1mbito de aplicaci\u00f3n de este real decreto la utilizaci\u00f3n de un medicamento cuando su objetivo sea la investigaci\u00f3n. Dicha pr\u00e1ctica deber\u00e1 considerarse como un ensayo cl\u00ednico y seguir la normativa al respecto.<\/em><em style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><em>Art\u00edculo 2. Definiciones:A los efectos de este real decreto se entender\u00e1 por:<\/em><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><em> Uso compasivo de medicamentos en investigaci\u00f3n: utilizaci\u00f3n de un medicamento antes de su autorizaci\u00f3n en Espa\u00f1a en pacientes que padecen una enfermedad cr\u00f3nica o gravemente debilitante o que se considera pone en peligro su vida y que no pueden ser tratados satisfactoriamente con un medicamento autorizado. El medicamento de que se trate deber\u00e1 estar sujeto a una solicitud de autorizaci\u00f3n de comercializaci\u00f3n, o bien deber\u00e1 estar siendo sometido a ensayos cl\u00ednicos.<\/em><em>\u00a0<\/em><\/span><\/li>\n<\/ol>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"2\">\n<li><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><em> Uso de medicamentos en condiciones diferentes de las autorizadas: el uso de medicamentos en condiciones distintas de las incluidas en la ficha t\u00e9cnica autorizada.<\/em><em>\u00a0<\/em><\/span><\/li>\n<\/ol>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"3\">\n<li><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><em> Acceso a medicamentos no autorizados en Espa\u00f1a: utilizaci\u00f3n de medicamentos autorizados en otros pa\u00edses pero no autorizados en Espa\u00f1a, cuando no cumplan con la definici\u00f3n de uso compasivo de medicamentos en investigaci\u00f3n.<\/em><\/span><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Por su parte, resultan de inter\u00e9s a los efectos que nos ocupan tambi\u00e9n los art\u00edculos 7, 8 y 9 del mencionado Real Decreto 1015\/2009. As\u00ed:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><em>Art\u00edculo 7. Acceso al uso compasivo de medicamentos en investigaci\u00f3n:<\/em><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">De acuerdo con los requisitos establecidos en este cap\u00edtulo, la Agencia podr\u00e1 autorizar el uso compasivo de medicamentos en investigaci\u00f3n, cuando se verifiquen los supuestos recogidos en la definici\u00f3n dada a este t\u00e9rmino en el art. 2.1.<\/em><em style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><em>Con car\u00e1cter previo, el promotor del ensayo cl\u00ednico o el solicitante de la autorizaci\u00f3n de comercializaci\u00f3n deber\u00e1n manifestar su disposici\u00f3n a suministrar el medicamento en investigaci\u00f3n para uso compasivo, as\u00ed como cualquier otra informaci\u00f3n relevante al respecto.<\/em><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">El acceso al uso de medicamentos en investigaci\u00f3n podr\u00e1 efectuarse mediante uno de los siguientes procedimientos:<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><em>a) Autorizaci\u00f3n de acceso individualizado.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><em>b) Autorizaciones temporales de utilizaci\u00f3n.<\/em><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><em>Art\u00edculo 8. Procedimiento para la autorizaci\u00f3n de acceso individualizado:<\/em><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">El centro hospitalario solicitar\u00e1 el acceso a medicamentos en investigaci\u00f3n de forma individualizada a la Agencia, previo visto bueno de la Direcci\u00f3n del centro. La solicitud se acompa\u00f1ar\u00e1 de la siguiente documentaci\u00f3n:<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><em>a) El informe cl\u00ednico del m\u00e9dico responsable en el que se justifique la necesidad del medicamento para el paciente. El informe deber\u00e1 adjuntar la documentaci\u00f3n que apoye la necesidad de administrar el medicamento al paciente (motivo por el que no puede tratarse de forma satisfactoria con las alternativas terap\u00e9uticas autorizadas, datos que apoyan el uso del medicamento para el paciente y razones por las cuales el paciente no puede ser incluido en un ensayo cl\u00ednico). Deber\u00e1 indicarse la duraci\u00f3n prevista del tratamiento.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><em>b) La conformidad del promotor de los ensayos cl\u00ednicos o del solicitante de la autorizaci\u00f3n de comercializaci\u00f3n en los casos que as\u00ed lo requiera.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><em>c) El n\u00famero de envases requeridos.<\/em><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">2.- El consentimiento informado del paciente o de su representante, si bien ser\u00e1 imprescindible antes de la administraci\u00f3n del medicamento, no formar\u00e1 parte de la solicitud de autorizaci\u00f3n a la Agencia.<\/em><em style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">3.- En el caso de que la solicitud no re\u00fana los requisitos establecidos, se requerir\u00e1 al solicitante para que subsane las deficiencias en el plazo m\u00e1ximo de 10 d\u00edas, con indicaci\u00f3n de que si as\u00ed no lo hiciera se le tendr\u00e1 por desistido de su solicitud.<\/em><em style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">4.-Cuando la Agencia considere que no puede autorizarse el acceso individualizado, deber\u00e1 ponerlo en conocimiento del solicitante, a fin de que en un plazo de 10 d\u00edas pueda efectuar las alegaciones y aportar la documentaci\u00f3n que estime oportuna.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><em>\u00a0<\/em><em>Art\u00edculo 9. Autorizaci\u00f3n temporal de utilizaci\u00f3n de medicamentos en investigaci\u00f3n al margen de un ensayo cl\u00ednico:<\/em><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><em> La Agencia podr\u00e1 dictar una resoluci\u00f3n de autorizaci\u00f3n temporal de utilizaci\u00f3n de medicamentos en investigaci\u00f3n al margen de un ensayo cl\u00ednico, en los casos de medicamentos que est\u00e9n en una fase avanzada de la investigaci\u00f3n cl\u00ednica encaminada a sustentar una autorizaci\u00f3n de comercializaci\u00f3n, o para los que se haya solicitado la autorizaci\u00f3n de comercializaci\u00f3n, y siempre que se prevea su utilizaci\u00f3n para un grupo significativo de pacientes.<\/em><em>\u00a0<\/em><\/span><\/li>\n<\/ol>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"2\">\n<li><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><em> La autorizaci\u00f3n temporal de utilizaci\u00f3n incluir\u00e1 los requisitos y las condiciones en las cuales puede utilizarse el medicamento en investigaci\u00f3n fuera del marco de un ensayo cl\u00ednico sin necesidad de solicitar una autorizaci\u00f3n de acceso individualizado para cada paciente, y se pondr\u00e1 a disposici\u00f3n de los interesados.<\/em><em>\u00a0<\/em><\/span><\/li>\n<\/ol>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"3\">\n<li><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><em> El promotor de los ensayos cl\u00ednicos o el solicitante de la autorizaci\u00f3n de comercializaci\u00f3n colaborar\u00e1 con la Agencia para establecer las condiciones de utilizaci\u00f3n, sobre la base de los resultados procedentes de la investigaci\u00f3n cl\u00ednica en marcha.<\/em><em>\u00a0<\/em><\/span><\/li>\n<\/ol>\n<ol start=\"4\">\n<li style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><em> La direcci\u00f3n del centro hospitalario donde se administre el tratamiento garantizar\u00e1, previo visto bueno a la aplicaci\u00f3n de la autorizaci\u00f3n temporal de utilizaci\u00f3n en su centro, que el paciente para el que se propone la utilizaci\u00f3n del medicamento cumple las condiciones establecidas en la autorizaci\u00f3n temporal de utilizaci\u00f3n, y se asegurar\u00e1 de que se obtiene su consentimiento informado por escrito antes de la administraci\u00f3n del medicamento conforme lo establecido en la Ley 41\/2002, de 14 de noviembre. Deber\u00e1 asimismo, y a efectos informativos, comunicar a la Agencia cada uno de los pacientes que se acogen a la autorizaci\u00f3n temporal de utilizaci\u00f3n.<\/em><\/span><\/li>\n<\/ol>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>&nbsp;<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Como se puede ver en los textos legales trascritos, cuando hablamos de <strong>uso compasivo<\/strong>, nos referimos a productos no autorizados, es decir, que no hayan obtenido la autorizaci\u00f3n sanitaria de comercializaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Sin embargo, la AEMPS en su \u201cPrograma de Uso compasivo\u201d habla de \u201csituaciones cl\u00ednicas\u2026.que no puedan ser tratadas satisfactoriamente con un medicamento autorizado y comercializado\u201d, yendo as\u00ed m\u00e1s all\u00e1 del texto de la ley. As\u00ed, la cobertura para su actuaci\u00f3n hasta el momento de la autorizaci\u00f3n sanitaria acaecida en fecha 16 de enero de 2014 puede no discutirse, pero, a nuestro juicio, todos los actos amparados en ese uso individual de uso compasivo que se establece en el Programa de la Agencia que sean posteriores a dicha fecha carecen de cobertura y la Agencia de competencia para emitirlos. As\u00ed, lo que est\u00e1n haciendo los responsables de la Agencia que orquestaran esta actuaci\u00f3n es confundir, a prop\u00f3sito o por negligencia grave, dos instituciones diferentes el uso compasivo y el ensayo cl\u00ednico. Es precisamente en la normativa atinente al ensayo cl\u00ednico, RD 223\/2004, de 6 de febrero, en el que se permitir\u00eda o amparar\u00eda lo sucedido a partir de la autorizaci\u00f3n sanitaria. El art\u00edculo 2 de este Real Decreto s\u00ed que prev\u00e9 la posibilidad de extensi\u00f3n de un uso especial en caso de medicamentos autorizados, al incluir dentro del concepto de medicamento en investigaci\u00f3n\u00a0 aquel autorizado pero respecto al que sea preciso profundizar\u00a0 \u201cpara obtener m\u00e1s informaci\u00f3n sobre un uso autorizado\u201d. Esta norma de 2004 era de aplicaci\u00f3n al uso compasivo, pero dej\u00f3 de serlo a ra\u00edz de la derogaci\u00f3n del art\u00edculo 28 del Real Decreto, dict\u00e1ndose despu\u00e9s el ya citado desarrollo reglamentario de 2009. Todas estas circunstancias deber\u00edan haber sido conocidas necesariamente por los responsables de la Agencia denunciados.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">As\u00ed, la Resoluci\u00f3n \u201cinjusta a sabiendas\u201d, sin amparo legal y con falta de competencia manifiesta, seg\u00fan venimos exponiendo, se produce de manera reiterada en el tiempo, siendo durante meses el \u00fanico acceso al medicamento. Este acceso es sumamente escaso, siendo que la apariencia competencial falaz que se crea por parte de la Agencia a partir del Programa de uso compasivo que aprueba supone la exclusi\u00f3n de los enfermos de poder recibir el tratamiento, y ello, se hace no por criterios m\u00e9dicos sino meramente especulativos o econ\u00f3micos en pos de unos fines contrarios al inter\u00e9s general y a la Ley y en perjuicio de los enfermos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<table style=\"border-color: #000000; background-color: #c0dffa;\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>PREVARICACI\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">En apoyo de la inicial concreci\u00f3n de la tipificaci\u00f3n que aqu\u00ed se efect\u00faa citaremos y hacemos propios los argumentos recogidos en las siguientes Sentencias de nuestro Tribunal Supremo. As\u00ed, entre otras muchos:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><strong>ATS 8 de enero de 2009<\/strong>: \u201c<em>El delito de prevaricaci\u00f3n tutela el correcto ejercicio de la funci\u00f3n p\u00fablica de acuerdo con los par\u00e1metros constitucionales que orientan su actuaci\u00f3n y que son esencialmente tres:<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><em>1\u00ba) Servicio prioritario a los intereses generales.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><em>2\u00ba) Sometimiento pleno a la Ley y al derecho.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><em>3\u00ba) Absoluta objetividad en el cumplimiento de sus fines (art. 103 CE).<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><em>De modo mas especifico la sanci\u00f3n de la prevaricaci\u00f3n garantiza el debido respeto, en el \u00e1mbito de la funci\u00f3n p\u00fablica , al principio de legalidad como fundamento b\u00e1sico de un Estado Social y democr\u00e1tico de Derecho, pero \u00fanicamente frente a ilegalidades severas y dolosas, para respetar coet\u00e1neamente el principio de intervenci\u00f3n m\u00ednima del ordenamiento penal. As\u00ed la conducta t\u00edpica consiste (art. 404 del C\u00f3digo Penal de 1995 y 358.1 del CP 73) en dictar una resoluci\u00f3n arbitraria en un asunto administrativo , a sabiendas de su injusticia. Como se\u00f1ala la sentencia n\u00famero 678\/98 de 9 de junio,\u00bbel delito de prevaricaci\u00f3n no trata de sustituir a la Jurisdicci\u00f3n Contencioso-Administrativa en su labor gen\u00e9rica de control de sometimiento de la actuaci\u00f3n administrativa a la ley al derecho, sino de sancionar supuestos-l\u00edmite en los que la posici\u00f3n de superioridad que proporciona el ejercicio de la funci\u00f3n p\u00fablica se utiliza para imponer arbitrariamente el mero capricho de la Autoridad o Funcionario , perjudicando al Ciudadano afectado (o a los intereses generales de la Administraci\u00f3n P\u00fablica ) en un injustificado ejercicio de abuso de poder. No es la mera ilegalidad sino la arbitrariedad, lo que se sanciona..\u00bb.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><em>De modo m\u00e1s sint\u00e9tico se\u00f1ala la sentencia de 15 de octubre de 1999 (n\u00fam. 2\/99, de Causas Especiales), que,\u00bbla prevaricaci\u00f3n consiste en el abuso de la posici\u00f3n que el derecho otorga al Juez o funcionario, con evidente quebranto de sus deberes constitucionale.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><em>El nuevo C\u00f3digo Penal EDL 1995\/16398 ha venido, en consecuencia, a clarificar el tipo objetivo del delito, no innovando sino recogiendo lo que ya expresaba la doctrina jurisprudencial, al calificar como \u00abarbitrarias\u00bb las resoluciones que integran el delito de prevaricaci\u00f3n, es decir como actos contrarios a la justicia, la raz\u00f3n y las leyes, dictados solo por la voluntad o el capricho. Esta ausencia de fundamentaci\u00f3n jur\u00eddica razonable distinta de la voluntad de su autor, y la manifiesta contradicci\u00f3n con la justicia, son los elementos que caracterizan al acto arbitrario (sentencias 61\/1998, de 27 de enero, 487\/1998, de 6 de abril o 674\/1998 de 9 de junio\u201d.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><strong>STS 29 de junio de 2012<\/strong>: \u201c<em>En nuestra reciente jurisprudencia se ha compendiado la doctrina sobre la prevaricaci\u00f3n ( STS 101\/2012, de 27 de febrero EDJ 2012\/17095) en los siguientes t\u00e9rminos: \u00abEn la interpretaci\u00f3n de la injusticia de la resoluci\u00f3n esta Sala ha acudido a una formulaci\u00f3n objetiva de manera que, como dijimos en la STS 755\/2007, de 25 de septiembre EDJ 2007\/159300, puede decirse que tal condici\u00f3n aparece cuando la resoluci\u00f3n, en el aspecto en que se manifiesta su contradicci\u00f3n con el derecho, no es sostenible mediante ning\u00fan m\u00e9todo aceptable de interpretaci\u00f3n de la Ley ( STS n\u00fam. 1497\/2002, de 23 septiembre EDJ 2002\/35937), o cuando falta una fundamentaci\u00f3n jur\u00eddica razonable distinta de la voluntad de su autor ( STS n\u00fam. 878\/2002, de 17 de mayo EDJ 2002\/16913) o cuando la resoluci\u00f3n adoptada -desde el punto de vista objetivo- no resulta cubierta por ninguna interpretaci\u00f3n de la ley basada en c\u00e1nones interpretativos admitidos ( STS n\u00fam. 76\/2002, de 25 de enero EDJ 2002\/1475)\u00bb. Cuando as\u00ed ocurre, se pone de manifiesto que el sujeto activo del delito no aplica la norma dirigida a la resoluci\u00f3n del conflicto, sino que hace efectiva su voluntad, sin fundamento t\u00e9cnico-jur\u00eddico aceptable.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><em>Son muchas las Sentencias de esta Sala que reproducen estos criterios, basta con citar la 627\/2006, de 8 de junio EDJ 2006\/94060 , 102\/2009, de 3 de febrero EDJ 2009\/15056 , y las importantes 2\/99, de 15 de octubre EDJ 1999\/25736 , 2338\/2001, de 27 de noviembre EDJ 2001\/56021 y 359\/2002, de 26 de febrero EDJ 2002\/7597 . En todas ellas destacamos la particularidad de la prevaricaci\u00f3n judicial: de una parte, la mayor gravedad de este delito frente a la prevaricaci\u00f3n administrativa ; y, de otra, que la prevaricaci\u00f3n judicial es un delito de t\u00e9cnicos del Derecho, de ah\u00ed que no deban trasladarse \u00absic et simpliciter\u00bb los calificativos que tradicionalmente ha utilizado la jurisprudencia para definir el acto injusto, como \u00abesperp\u00e9ntica\u00bb, \u00abapreciable por cualquiera\u00bb, etc., pues \u00e9stos han sido forjados para funcionarios no t\u00e9cnicos en Derecho.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><em>Dijimos en la Sentencia 101\/2012, de 27 de febrero y reproducimos que: \u00abLa falta de acierto en la legalidad y la injusticia no son lo mismo, pues la legalidad la marca la ley y la interpretaci\u00f3n que de la misma realice el \u00f3rgano dispuesto en la organizaci\u00f3n de tribunales como superior en el orden jurisdiccional de que se trate, en tanto que la injusticia supone un plus, una acci\u00f3n a sabiendas de la arbitrariedad de la decisi\u00f3n judicial adoptada<\/em>\u00ab.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><strong>STS Sala 2\u00aa de 26 noviembre 2013: \u201c<\/strong><em>Como recordamos recientemente en nuestra STS num. 743\/2013 de 11 de octubre: La jurisprudencia ha se\u00f1alado en numerosas ocasiones que, para apreciar la existencia de un delito de prevaricaci\u00f3n ser\u00e1 necesario, en primer lugar, una resoluci\u00f3n dictada por autoridad o funcionario en asunto administrativo; en segundo lugar que sea objetivamente contraria al Derecho, es decir, ilegal; en tercer lugar, que esa contradicci\u00f3n con el derecho o ilegalidad, que puede manifestarse en la falta absoluta de competencia, en la omisi\u00f3n de tr\u00e1mites esenciales del procedimiento o en el propio contenido sustancial de la resoluci\u00f3n, sea de tal entidad que no pueda ser explicada con una argumentaci\u00f3n t\u00e9cnico-jur\u00eddica m\u00ednimamente razonable; en cuarto lugar, que ocasione un resultado materialmente injusto, y en quinto lugar, (aunque sobre ello volveremos al examinar el segundo tema) que la resoluci\u00f3n sea dictada con la finalidad de hacer efectiva la voluntad particular de la autoridad o funcionario, y con el conocimiento de actuar en contra del derecho\u201d. <\/em>En el mismo sentido, citamos tambi\u00e9n las <strong>SSTS de 8 de junio de 2012 y 24 de noviembre de 2014.<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/ausaj.org\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/VHC-VII-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-6091\" src=\"https:\/\/ausaj.org\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/VHC-VII-2.jpg\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"568\" \/><\/a><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Que, por \u00faltimo, en este an\u00e1lisis de calificaci\u00f3n y concreci\u00f3n inicial de la imputaci\u00f3n, encontramos prima facie un tipo delictivo perteneciente al Titulo XIII, capitulo XI, del Libro II del C\u00f3digo Penal, el <strong>delito de maquinaciones para alterar el precio de las cosas,<\/strong> del <strong><u>articulo 284.1\u00ba CP<\/u><\/strong> que establece: \u201c<em>Se impondr\u00e1 la pena de prisi\u00f3n de seis meses a dos a\u00f1os o multa de doce a veinticuatro meses a los que: 1\u00ba Empleando violencia, amenaza o enga\u00f1o, intentaren alterar los precios que hubieren de resultar de la libre concurrencia de productos, mercanc\u00edas, t\u00edtulos valores o instrumentos financieros, servicios o cualesquiera otras cosas muebles o inmuebles que sean objeto de contrataci\u00f3n, sin perjuicio de la pena que pudiere corresponderles por otros delitos cometidos<\/em>\u201d.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<table style=\"border-color: #000000; background-color: #d7ded8;\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Delito de Maquinaciones para Alterar el Precio de las Cosas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><strong>STS 11 de mayo de 2004<\/strong>: \u201c<em>El delito aplicado previsto en el antiguo art\u00edculo 540 C.P. EDL 1995\/16398 1973 y hoy tipificado en el 284 , dentro de la secci\u00f3n correspondiente a los delitos relativos al mercado y a los consumidores, castiga a los que, difundiendo noticias falsas o tendenciosas, empleando violencia, amenaza o enga\u00f1o, o usando de cualquier otra maquinaci\u00f3n intentaren alterar los precios que habr\u00edan de resultar de la libre concurrencia de productos, mercanc\u00edas, monedas, t\u00edtulos o valores, o cualesquiera otras cosas, muebles o inmuebles, que fueren objeto de contrataci\u00f3n (el Texto vigente tiene variaciones pero mantiene sustancialmente la descripci\u00f3n anterior).<\/em><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>Se trata de un delito de simple actividad cuyo bien jur\u00eddico protegido no es el patrimonio particular de una persona en concreto sino la libre formaci\u00f3n de los precios seg\u00fan las leyes del mercado.<\/em><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>Ciertamente existe una legislaci\u00f3n administrativa paralela que se ocupa de la competencia y que solapa en gran medida las previsiones del C\u00f3digo Penal EDL 1995\/16398 (Ley 16\/89 de Defensa de la Competencia, Leyes 24\/88 y 09\/91 sobre el Mercado de Valores o Ley 03\/91 de Competencia Desleal).<\/em><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>La doble incriminaci\u00f3n penal y administrativa obliga a determinar cuando se aplicar\u00e1 la primera, que en todo caso es preferente.<\/em><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>La pauta para ello est\u00e1 precisamente en los medios empleados para desplegar la actividad il\u00edcita, es decir, la difusi\u00f3n de noticias falsas, el empleo de amenazas o enga\u00f1o o como con mayor precisi\u00f3n se\u00f1ala el Texto vigente, adem\u00e1s de lo anterior, utilizar informaci\u00f3n privilegiada, suprimiendo la referencia gen\u00e9rica y por ello insegura a usar de cualquier otra maquinaci\u00f3n\u201d<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">La <strong>Sentencia del Tribunal Supremo de 26 de abril de 1997<\/strong> se\u00f1alaba respecto a este tipo penal que \u00ab<em>el delito de maquinaciones para alterar el precio de las cosas, que ten\u00eda una ubicaci\u00f3n sistem\u00e1tica discutible en el anterior C\u00f3digo Penal EDL 1995\/16398 al recogerse, en el art. 540, dentro de un t\u00edtulo de delitos contra la propiedad, ha merecido una correcci\u00f3n en el nuevo C\u00f3digo Penal que lo incluye en un t\u00edtulo, mejor denominado, de delitos contra el patrimonio y contra el orden socioecon\u00f3mico, que se concreta a\u00fan m\u00e1s al calificarse el Cap\u00edtulo y la Secci\u00f3n en que el delito se incluye de delitos relativos al mercado y a los consumidores, de tal modo que ya no se pueden plantear dudas sobre cual sea el bien jur\u00eddico protegido por ese tipo delictivo y que, adem\u00e1s, se acuerda de esta forma con el reconocimiento constitucional (art. 38) del marco de la econom\u00eda de mercado y de la libertad de empresa, que frente a ataques de la mayor gravedad, son as\u00ed penalmente protegidos<\/em>\u00ab.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Como vemos, en el eje vuelve a estar la idea de la libertad de competencia como principio rector de la actividad socio-econ\u00f3mica con proyecci\u00f3n dirigida, aunque sea indirectamente, hacia los intereses y derechos de los consumidores, como \u00faltimo beneficiario de la libre concurrencia comercial.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">El elemento subjetivo del injusto domina, una vez m\u00e1s, la construcci\u00f3n del tipo. Presupone utilizar alguno de los concretos medios o procedimientos previstos, formas comisivas que taxativamente se expresan -se restringe la f\u00f3rmula abierta que anteriormente se especificaba-, difusi\u00f3n de noticias falsas; empleo de violencia, amenaza o enga\u00f1o; y utilizaci\u00f3n de informaci\u00f3n privilegiada, con la espec\u00edfica intenci\u00f3n de provocar una alteraci\u00f3n de los precios que resultan de las reglas de la oferta y de la demanda con las que se mueve el desarrollo del mercado. Se utiliza una descripci\u00f3n amplia de los elementos que condicionan esa actividad comercial. Pr\u00e1cticamente se compendia todo objeto susceptible de transacci\u00f3n mercantil, incluso, en un sentido propio, con reiteraci\u00f3n. El abanico es ciertamente completo: productos, mercanc\u00edas, t\u00edtulos valores, servicios o cualesquiera otras cosas muebles o inmuebles que sean objeto de contrataci\u00f3n. Se trata de delito de mera actividad pues se consuma por el simple intento de lograr la finalidad propugnada poniendo en acci\u00f3n alguno de los procedimientos, sin que sea necesario que se llegue a lograr el forzamiento de precios que preside la intenci\u00f3n delictiva.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">As\u00ed, atendiendo a las anteriores consideraciones jur\u00eddicas, en el presente caso que nos ocupa encontramos la subsunci\u00f3n en el tipo en orden a los indicios aportados y apuntados en relaci\u00f3n a lo acaecido en torno a la patente de la mol\u00e9cula del principio activo del medicamento, estando en debate ante la propia Oficina de Patentes Europea, al parecer, la relevancia terap\u00e9utica de la modificaci\u00f3n molecular que sustenta la Patente del f\u00e1rmaco de Gilead; esto es, se afirma por los opositores que el principio activo no ha sido mejorado con suficiencia para entender patentable la modificaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">A esto hay que unir las dudas sobre el verdadero alcance de los Ensayos cl\u00ednicos que sustentan la autorizaci\u00f3n sanitaria de comercializaci\u00f3n y las diferentes propuestas y estudios que fijan el precio del medicamento \u201cSovaldi\u201d muy por debajo del que, al parecer, se haya fijado entre laboratorio y Ministerio (lo que como venimos repitiendo, en contra de cualquier principio de trasparencia, viene rodeado por un secretismo inconcebible para el ciudadano). Si practicada la oportuna investigaci\u00f3n se corroborara m\u00e1s all\u00e1 de la duda razonable que efectivamente cualesquiera de los extremos indicados o similares concurren en este caso, Gilead se habr\u00eda prevalido de enga\u00f1o para alterar el precio al alza de un bien de primera necesidad que se encuentra en el tr\u00e1fico jur\u00eddico, sometido a la libre competencia. Y lo habr\u00eda hecho por un montante astron\u00f3mico teniendo la previsibilidad de cuanto menos miles de afectados anuales en espera de recibir el tratamiento (de un total de entre 500.000 y 900.000 personas). El Estado ser\u00eda v\u00edctima del fraude y, por extensi\u00f3n, todos los beneficiarios del Sistema Nacional de Salud, incluidos los hoy querellantes. En este punto, insistimos, la necesidad de esclarecer los hechos se intensifica: la investigaci\u00f3n judicial deviene en absolutamente necesaria.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">As\u00ed, estar\u00edamos hablando de un delito consumado para alterar el precio de las cosas ex articulo 284.1\u00ba, cometido presuntamente por\u00a0 Gilead, como corporaci\u00f3n, y su representante legal, que fue tambi\u00e9n querellada, como cooperador necesario que con consciencia y voluntad habr\u00eda dado cobertura al hecho il\u00edcito, contando con el dominio del hecho. En su caso, subsidiariamente, cabr\u00eda calificar los hechos como presunto delito de estafa agravada cualificada\u00a0 (art\u00edculos 248 y 250, apartado primero,1\u00aa y 5\u00aa,\u00a0 y apartado segundo), dado el montante y la naturaleza jur\u00eddica del bien y la afectaci\u00f3n generalizada que supondr\u00eda que el precio del medicamento se hubiere fijado mediante enga\u00f1o muy por encima del principio coste\/beneficio. El trascurso de la investigaci\u00f3n deber\u00eda haber\u00a0 arrojado luz para la comprobaci\u00f3n de si el resto de los entonces querellados participaban de los elementos del delito, como cooperadores necesarios, o su conducta es encuadrable fuera de esta figura por mera negligencia o desconocimiento, o si, existiendo el delito, hubiere responsables diferentes.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Para finalizar respecto a este il\u00edcito, se\u00f1alaremos que a pesar de la intervenci\u00f3n administrativa sobre el mundo del medicamento, \u00e9ste es un mercado que se rige por la libre competencia, la \u201clibre concurrencia\u201d de la que habla el precepto penal y que los usuarios del servicio merecen la protecci\u00f3n ofrecida por el derecho de consumo. Procede as\u00ed, a nuestro juicio, la aplicaci\u00f3n de la norma.\u00a0 As\u00ed, los objetivos de la intervenci\u00f3n administrativa marcados en la propia Exposici\u00f3n de motivos de las normas reguladoras hacen hincapi\u00e9 en la mejora de la sanidad p\u00fablica, la defensa de los intereses de los consumidores, la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud, el fomento de la competencia, el desarrollo industrial y el est\u00edmulo de la innovaci\u00f3n de las empresas as\u00ed como en la necesidad de alcanzar un suministro adecuado de productos a un coste razonable. Precisamente ese \u201cfomento de la competencia\u201d es la que permite la subsunci\u00f3n de los hechos en el tipo, pues la \u201clibre concurrencia\u201d entre laboratorios,\u00a0 entre empresas no se ve afectada por la intervenci\u00f3n administrativa en materia de medicamentos y productos sanitarios.\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>*****<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/ausaj.org\/documentos\/QUERELLA_VHC.pdf\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>DESCARGA VERSION EDITORIAL TEXTO COMPLETO QUERELLA ANTE TS<\/strong><\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>\u00a0 VHC: EL VIRUS DE LA HEPATITIS C \u2013 INDICE &nbsp; ******* &nbsp; VHC: EL VIRUS DE LA HEPATITIS C \u2013 Parte VII ASPECTOS PENALES Por\u00a0BEL\u00c9N LUJ\u00c1N S\u00c1EZ\u00a0y\u00a0JES\u00daS D\u00cdAZ FORMOSO &nbsp; &nbsp; La protecci\u00f3n la <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/ausaj.org\/?p=5779\" title=\"VHC: EL VIRUS DE LA HEPATITIS C \u2013 Parte VII: ASPECTOS PENALES\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":5,"featured_media":6086,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[18],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ausaj.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5779"}],"collection":[{"href":"https:\/\/ausaj.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ausaj.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ausaj.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ausaj.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5779"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/ausaj.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5779\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2287121,"href":"https:\/\/ausaj.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5779\/revisions\/2287121"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ausaj.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/6086"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ausaj.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5779"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ausaj.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5779"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ausaj.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5779"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}