{"id":19560,"date":"2019-06-25T00:05:35","date_gmt":"2019-06-24T23:05:35","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=19560"},"modified":"2023-05-08T09:23:09","modified_gmt":"2023-05-08T09:23:09","slug":"el-arte-de-la-nueva-politica-1-3-sectarismo-republicado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ausaj.org\/?p=19560","title":{"rendered":"El arte de la \u201cNueva Pol\u00edtica\u201d (1\/3): Sectarismo (Republicado)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u00abTodo individuo tiene derecho a la libertad de opini\u00f3n y expresi\u00f3n; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y de recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitaci\u00f3n de fronteras, por cualquier medio de expresi\u00f3n\u201d. <\/span><\/em><\/strong><strong><em><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Art\u00edculo 19 \u2013 Declaraci\u00f3n Universal de los Derechos Humanos<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">En 1895, Gustave Le Bone escrib\u00eda: \u201cLa masa es siempre intelectualmente inferior al hombre aislado. Pero, desde el punto de vista de los sentimientos y de los actos que los sentimientos provocan, puede, seg\u00fan las circunstancias, ser mejor o peor. Todo depende del modo en que sea sugestionada.\u201d<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Esta idea, sustra\u00edda a nuestros j\u00f3venes, como tantas otras, del dise\u00f1o curricular de la ense\u00f1anza obligatoria, abunda en el hecho probado de que la especie humana, supedita sin demasiada reflexi\u00f3n su pensamiento al del grupo, haciendo v\u00e1lido aquel dicho que reza: \u201csi no vives como piensas, acabar\u00e1s pensando como vives\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">En los albores del siglo XXI, no sorprende ya la vigencia de este texto, lo que nos hace pensar que los sistemas sociales son como un puzle que por m\u00e1s que se haga y se deshaga, el resultado final siempre es el mismo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">La base de todo cambio empieza por el reconocimiento del problema pero, no es que el problema est\u00e9 en el sistema, sino que debemos buscarlo un paso m\u00e1s abajo, est\u00e1 en los que sostenemos a diario ese sistema, dirigi\u00e9ndolo, simplemente acept\u00e1ndolo, o bien aprovech\u00e1ndonos de \u00e9l.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">En este tiempo en el que para subsistir, los poetas deben convertirse en cantantes, los fil\u00f3sofos en c\u00f3micos, y los escritores y periodistas en \u201ccreadores de opini\u00f3n\u201d, la sabidur\u00eda, la belleza y la verdad parecen haber muerto ahogadas por el individualismo. Y si, como dec\u00eda Kant, s\u00f3lo el individuo es v\u00e1lido para juzgarse a s\u00ed mismo, \u00bfqu\u00e9 puede ocurrir con una sociedad en la que los individuos carecen de valor alguno m\u00e1s que el de tratar por todos los medios de conseguir lo que desean?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u00abSi es de los m\u00edos, ha hecho bien. Si no, es un delincuente\u00bb. En una sola frase mueren acribilladas la presunci\u00f3n de inocencia y el sentido de la responsabilidad individual que cada uno tiene sobre las consecuencias de sus actos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Sobre ello versa un l\u00facido art\u00edculo de un Fiscal que prefiere guardar el anonimato, publicado en el a\u00f1o 2014 por la \u00abAsociaci\u00f3n Profesional e Independiente de Fiscales\u00bb<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Por su extensi\u00f3n, publicaremos El trabajo en tres entregas. Los dos primeros cap\u00edtulos son los que siguen a continuaci\u00f3n, y los tres siguientes se publicar\u00e1n en pr\u00f3ximas entregas, al final de la que incluiremos un enlace al texto completo, de indudable inter\u00e9s<\/span><\/p>\n<h1 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">EL SECTARISMO EN LA JUSTICIA.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"> JUDICATURA Y MINISTERIO FISCAL<a href=\"#1\">[1]<\/a><\/span><\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">SUMARIO: I.- EL SECTARISMO. II.- LA JUSTIFICACI\u00d3N SECTARIA DE LOS ACTOS INJUSTOS. III.- EL SECTARISMO EN LA JUSTICIA. IV.- SECTARISMO Y PODER JUDICIAL. A) Los Jueces y Magistrados. B) El CGPJ. a) La elecci\u00f3n de los vocales del Consejo. b) La competencia en materia de nombramientos. V.- SECTARISMO Y MINISTERIO FISCAL. A) La sinton\u00eda ideol\u00f3gica entre Gobierno y Fiscal General del Estado. B) La estructura org\u00e1nica de la dependencia jer\u00e1rquica. C) El arbitrario sistema de promoci\u00f3n profesional.<\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><strong>I.- EL SECTARISMO<\/strong><\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">La sociabilidad, caracter\u00edstica esencial del ser humano, le impulsa a agruparse, a buscar la compa\u00f1\u00eda de sus cong\u00e9neres y, entre estos, de aquellos con los que comparte gustos, aficiones, ideas o aspiraciones personales o profesionales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Una consecuencia, hasta cierto punto natural, de esta clase de interacciones personales, es que entre los integrantes de ciertos clubes se desarrolle una fuerte conciencia identitaria y que \u00e9sta les lleve a considerar la pertenencia al grupo \u2013o lo contrario, la no pertenencia a \u00e9l- como un elemento decisivo de sus relaciones con los dem\u00e1s<a href=\"#2\">[2]<\/a> . A partir de aqu\u00ed, la adopci\u00f3n de actitudes y comportamientos de naturaleza excluyente o sectaria en buena parte de sus miembros, siempre los m\u00e1s activos y significados, es s\u00f3lo es cuesti\u00f3n de tiempo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">El sectarismo, en cualquiera de las formas en que suele presentarse -racial, religioso, ideol\u00f3gico o cultural- y como cualquier otra desviaci\u00f3n del car\u00e1cter, tiene grados. En sus episodios m\u00e1s graves, puede reconocerse tras los peores comportamientos, las mayores injusticias e, incluso, las m\u00e1s abominables atrocidades de la historia de la humanidad. No hace falta recordar cuales, pues hay cientos de ejemplos y todos podemos citar unos cuantos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">En esas ocasiones y examinadas desde la distancia, nadie entiende c\u00f3mo sociedades aparentemente civilizadas pudieron desembocar en ese cruel estado de histeria colectiva o como personas honestas pudieron colaborar o asistir a ello con una indiferencia, sin duda, criminal. Pero, como en tantas otras ocasiones, la explicaci\u00f3n no es dif\u00edcil, ni enrevesada. Sucedi\u00f3 que buena parte de la poblaci\u00f3n, alentada irresponsablemente por sus l\u00edderes y clases dirigentes, se abandon\u00f3 al sectarismo, llegando a asumir como propias las reglas que \u00e9ste impone, en especial, la dial\u00e9ctica amigo-enemigo como criterio b\u00e1sico de ordenaci\u00f3n social<a href=\"#3\">[3]<\/a> .<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Por fortuna, el sectarismo no siempre llega hasta sus \u00faltimas consecuencias y s\u00f3lo en contadas ocasiones desemboca en pogromos y linchamientos. En las actuales sociedades desarrolladas suele presentarse en formas mucho menos contundentes<a href=\"#4\">[4]<\/a>. Una de las m\u00e1s evidentes es el descarado favoritismo o nepotismo en la elecci\u00f3n de cargos p\u00fablicos administrativos<a href=\"#5\">[5]<\/a>, que hoy se acepta con cierta naturalidad, como si se tratase de una consecuencia no querida, pero inevitable, del sistema de democr\u00e1tico de partidos y su alternancia en el poder. Como si la injusta preterici\u00f3n del m\u00e9rito y la capacidad por motivos pol\u00edticos o ideol\u00f3gicos no fuese una forma de corrupci\u00f3n moral y jur\u00eddica capaz de contaminar la vida cotidiana de los espa\u00f1oles, o el adentrarse en esta especie de pendiente resbaladiza no hubiese ya afectado de forma decisiva a la calidad y funcionamiento de las instituciones democr\u00e1ticas de nuestro pa\u00eds.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">El nepotismo, el favoritismo en la toma de decisiones y dem\u00e1s comportamientos injustos no se agotan en quienes tienen la desgracia de sufrirlos directamente \u2013ese horrible sentimiento de impotencia y frustraci\u00f3n frente a la injusticia-, sino que trascienden a toda la sociedad, que se ve dirigida o gobernada por los menos capaces, al tiempo que recibe el mensaje de que el esfuerzo, la capacidad profesional y el trabajo honrado de nada sirven frente a otros valores espurios, como la promesa de una inquebrantable lealtad personal o el sometimiento ciego a la disciplina de grupo<a href=\"#6\">[6]<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">En Espa\u00f1a, hace a\u00f1os que quienes desean obtener un puesto en la Administraci\u00f3n (auton\u00f3mica o local, especialmente) o, una vez dentro, progresar en ella hasta los puestos de direcci\u00f3n (cualquier Administraci\u00f3n, tambi\u00e9n la central), saben que deben unir su destino profesional a uno de los dos grandes sectores ideol\u00f3gico-pol\u00edticos dominantes, esto es, el progresista o el conservador, en alguna de sus diferentes manifestaciones \u2013partido pol\u00edtico, sindicato o asociaci\u00f3n profesional-, en el convencimiento de que \u00e9ste ser\u00e1 un requisito especialmente valorado por aquellos que, en su momento, tendr\u00e1n el poder de decidir.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">La Administraci\u00f3n de Justicia, en buena parte gobernada por opacos \u00f3rganos colectivos, de miembros designados por asociaciones profesionales o partidos pol\u00edticos y, por tanto, s\u00f3lo en apariencia independientes, no es en modo alguno una excepci\u00f3n, como tendremos ocasi\u00f3n de justificar a lo largo del presente trabajo.<\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><strong>II.- LA JUSTIFICACI\u00d3N SECTARIA DE LOS ACTOS INJUSTOS<\/strong><\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Seg\u00fan el concepto de la moral kantiana<a href=\"#7\">[7]<\/a> , la \u00fanica fuente y el juez de la moralidad, de los principios \u00e9ticos b\u00e1sicos, no es el grupo, ni siquiera la sociedad o el Estado, sino el individuo. Cuando una persona obra injustamente a sabiendas, dej\u00e1ndose llevar por las bajas pasiones o en la persecuci\u00f3n ego\u00edsta de sus intereses personales, econ\u00f3micos o sentimentales, siempre sufre un coste \u00edntimo, el de sentirse una mala persona. Porque, a salvo de psicopat\u00edas, nadie es completamente inmune al remordimiento. Todos necesitamos la aprobaci\u00f3n de nosotros mismos \u2013tambi\u00e9n de los dem\u00e1s-. Sentirnos individuos valiosos y dignos de reconocimiento social, y cuando esto no ocurre sufrimos un desbalance de conciencia o disonancia cognitiva<a href=\"#8\">[8]<\/a>, que tiene un inevitable coste psicol\u00f3gico a medio o largo plazo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">En esas ocasiones, el individuo pretende luchar contra la incoherencia interna que le supone ejecutar actos contrarios a sus principios morales b\u00e1sicos, mediante autojustificaciones de distinto tipo y cuando \u00e9stas tampoco son suficientes, aceptando la prevalencia de valores superiores a los suyos propios. En el caso del sectario, aquellos que le vienen impuestos por el grupo de poder al que se ha unido.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Esta \u00faltima caracter\u00edstica del sectarismo lo hace especialmente eficaz frente a las posibles disonancias cognitivas pues, a diferencia de otros defectos de la condici\u00f3n humana -como la ira, la envidia o la pereza-, el sectarismo es siempre supraindividual o social. Es el grupo el que fija las normas morales por las que han de regirse sus ac\u00f3litos, que confundidos en ese colectivo informe pueden eludir el sufrimiento psicol\u00f3gico derivado de actuar injustamente a sabiendas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Ciertamente son posibles, y relativamente frecuentes, los actos sectarios de car\u00e1cter individual, pero \u00e9stos siempre se muestran como accesos virulentos de elementos incontrolados y terminan por resultar contraproducentes con los fines por ellos perseguidos<a href=\"#9\">[9]<\/a>, ya que la fuerza del sectarismo precisamente se funda en el anonimato e impersonalidad que confiere el grupo, normalmente regido por \u00f3rganos colectivos opacos (secretariados, ejecutivas, comisiones, etc. de partidos pol\u00edticos, sindicatos o asociaciones profesionales), a los que se debe lealtad y obediencia ciega en cada una de sus iniciativas de poder. Raz\u00f3n por la que el sectario puede desvincularse emocionalmente de los actos injustos que realiza o secunda, sencillamente porque no se siente personalmente responsable de ellos, ni de sus consecuencias, que a lo sumo llega a contemplar como un mal impuesto o necesario.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Haciendo uso de este curioso mecanismo de autodefensa, el sectario puede obrar en contra de sus m\u00e1s \u00edntimos valores o creencias morales, cometer las mayores arbitrariedades, sin sufrir el m\u00e1s m\u00ednimo remordimiento de conciencia \u2013\u00a1fuera disonancias cognitivas!- , pues entiende que no actu\u00f3 personalmente, sino dirigido por los intereses del partido, sindicato o asociaci\u00f3n a que pertenece, de los que nace esa especie de conciencia colectiva que su compromiso con el grupo le obliga a aceptar y ejecutar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Pero volvamos los ojos a la Justicia, que es el objeto de nuestra reflexi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>***<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Fecha primera publicaci\u00f3n del presente post 26 de diciembre de 2016<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>NOTAS:<\/p>\n<hr \/>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt; color: #808080;\"><a id=\"1\"><\/a>[1] Con la intenci\u00f3n de no sobrepasar los l\u00edmites naturales de un art\u00edculo doctrinal, el trabajo no llega a ocuparse del sectarismo en el Tribunal Constitucional, que dejaremos para otra ocasi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt; color: #808080;\"><a id=\"2\"><\/a>[2] En ideas tales como \u201cel grupo est\u00e1 por encima del individuo porque es \u00e9ste el que le da la identidad\u201d, que ya se encuentran en Hegel (1770-1831), est\u00e1 el germen tanto del marxismo, como de los fascismos totalitarios.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt; color: #808080;\"><a id=\"3\"><\/a>[3] Expresada dogm\u00e1ticamente por CARL SCHMITT en 1932 (&lt;&lt;El concepto de lo pol\u00edtico&gt;&gt;. Alianza Editorial. Madrid, 1999), s\u00f3lo tres a\u00f1os antes de que Hitler publicara el ideario nazi en las Leyes de N\u00faremberg.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt; color: #808080;\"><a id=\"4\"><\/a>[4] &lt;&lt;En Estados Unidos, recientemente, en una decisi\u00f3n judicial hist\u00f3rica (<em>State North of Carolina vs. Robinson<\/em>) del Tribunal Superior del Condado de Cumberland (Carolina del Norte), dictada en abril de 2012, se conmut\u00f3 la pena capital impuesta a un reo afroamericano condenado por asesinato \u2013transform\u00e1ndola en una condena a cadena perp\u00e9tua-, sobre la base de constar acreditado (a trav\u00e9s de datos estad\u00edsticos y del testimonio de expertos en psicolog\u00eda cognitiva) que, en la fecha en que se celebr\u00f3 el juicio (1994), la fiscal\u00eda descartaba sistem\u00e1ticamente a los potenciales jurados de raza negra, concluyendo que ese sesgo discriminatorio tuvo, a su vez, una influencia decisiva en que el jurado (dada su conformaci\u00f3n \u00e9tnica mayoritariamente blanca) condenaba al acusado a la pena de muerte (y no a otra m\u00e1s leve). El Tribunal, explicando su decisi\u00f3n, afirma que aunque \u201cexiste un consenso generalizado en la comunidad cient\u00edfica en que los sesgos raciales expl\u00edcitos y patentes son generalmente reprobados y, consecuentemente, son inferiores y menos visibles que en el pasado, la raza contin\u00faa teniendo un impacto en nuestros procesos mentales y de toma de decisiones, a menudo a trav\u00e9s de un mecanismo inconsciente&gt;&gt;. MU\u00d1OZ ARANGUREN, ARTURO: &lt;&lt;El desayuno de nuestros jueces&gt;&gt;. Diario La Ley. N\u00ba 8057. 8 de abril de 2013.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt; color: #808080;\"><a id=\"5\"><\/a>[5] &lt;&lt;&#8230; en todas las administraciones p\u00fablicas espa\u00f1olas se extiende un aconstitucional <em>principio de confianza<\/em> donde la Constituci\u00f3n quiso que rigieran los de m\u00e9rito y la capacidad en condiciones de igualdad y objetividad. Pero tiene un coste terrible en deslegitimaci\u00f3n y desmoralizaci\u00f3n del colectivo&gt;&gt;. DIEGO I\u00d1IGUEZ: &lt;&lt;Un Juez, un voto y otras reformas&gt;&gt;. Diario El Pa\u00eds. 16 de febrero de 2012.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt; color: #808080;\"><a id=\"6\"><\/a>[6] &lt;&lt;Los puestos de libre designaci\u00f3n se han convertido en una corruptela nacional a todos los niveles: central, auton\u00f3mico y local. Adem\u00e1s de no nombrar a los mejores, con lo que pueden cometerse delitos de prevaricaci\u00f3n, se politizan los organismos, creando tensiones en el personal que repercuten negativamente en su rendimiento. A veces los nombramientos se realizan para pagar servicios prestado que se relacionan con la corrupci\u00f3n \u2013a veces delictiva- o para que colaboren torticeramente en el futuro&gt;&gt;. SERRANO G\u00d3MEZ, ALFONSO: &lt;&lt;Corrupci\u00f3n, delito y crisis en la Administraci\u00f3n de Justicia&gt;&gt;. Diario La Ley. N\u00ba 8043. 14 de marzo de 2013.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt; color: #808080;\"><a id=\"7\"><\/a>[7] IMMANUEL KANT (1724-1804), sus obras Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pura (1781) y Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pr\u00e1ctica (1790) tuvieron una influencia decisiva en el pensamiento filos\u00f3fico posterior.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt; color: #808080;\"><a id=\"8\"><\/a>[8] A la que se refiri\u00f3 por primera vez el psic\u00f3logo estadounidense LE\u00d3N FESTINGER, en su trabajo <em>A theory of Cognitive Dissonanc.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt; color: #808080;\"><a id=\"9\"><\/a>[9] Asesinatos racistas, como el de MART\u00cdN LUTHER KING (1968), o pol\u00edticos, como el MAHATMA GANDHI (1948), nunca alentaron los sentimientos sectarios que dieron lugar a ellos, al contrario, provocaron fuertes y sostenidas reacciones sociales en sentido exactamente contrario.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/author\/punto-critico\/\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-48\" src=\"https:\/\/ausaj.org\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"70\" height=\"70\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>\u00abTodo individuo tiene derecho a la libertad de opini\u00f3n y expresi\u00f3n; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y de recibir informaciones y opiniones, y el <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/ausaj.org\/?p=19560\" title=\"El arte de la \u201cNueva Pol\u00edtica\u201d (1\/3): Sectarismo (Republicado)\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":5,"featured_media":311,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[18],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ausaj.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19560"}],"collection":[{"href":"https:\/\/ausaj.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ausaj.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ausaj.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ausaj.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=19560"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/ausaj.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19560\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2286606,"href":"https:\/\/ausaj.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19560\/revisions\/2286606"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ausaj.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/311"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ausaj.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=19560"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ausaj.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=19560"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ausaj.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=19560"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}