{"id":13636,"date":"2018-08-19T01:35:08","date_gmt":"2018-08-19T00:35:08","guid":{"rendered":"http:\/\/puntocritico.com\/?p=13636"},"modified":"2023-05-08T09:23:39","modified_gmt":"2023-05-08T09:23:39","slug":"peligro-de-esclavitud-en-espana-la-justicia-debe-investigar-a-fondo-la-denuncia-por-trata-y-delitos-de-lesa-humanidad-de-las-temporeras-marroquies-en-huelva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ausaj.org\/?p=13636","title":{"rendered":"EDITORIAL DE \u00abEL PA\u00cdS\u00bb: \u00abPELIGRO DE ESCLAVITUD EN ESPA\u00d1A:  La justicia debe investigar a fondo la denuncia por trata y delitos de lesa humanidad de las temporeras marroqu\u00edes en Huelva\u00bb"},"content":{"rendered":"<div class=\"articulo-encabezado-texto\">\n<div id=\"articulo-titulares\" class=\"articulo-titulares\">\n<h1 class=\"entry-title\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/2018\/06\/01\/indice-esclavitud-en-la-espana-del-siglo-xxi\/\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Indice \u2013 Esclavitud en la Espa\u00f1a del siglo XXI<\/span><\/a><\/h1>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>***<\/strong><\/span><\/p>\n<h1 id=\"articulo-titulo\" class=\"articulo-titulo \" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\">Peligro de esclavitud en Espa\u00f1a<\/span><\/h1>\n<div class=\"articulo-subtitulos\">\n<h2 class=\"articulo-subtitulo\" style=\"text-align: center;\">La justicia debe investigar a fondo la denuncia por trata y delitos de lesa humanidad de las temporeras marroqu\u00edes en Huelva<\/h2>\n<p>EDITORIAL \u00abEL PAIS\u00bb, 18\/08\/2018<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2018\/08\/17\/opinion\/1534529683_983617.html\">https:\/\/elpais.com\/elpais\/2018\/08\/17\/opinion\/1534529683_983617.html<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<aside id=\"compartir_superior\" class=\"compartir\">\n<div class=\"compartir__interior\">\n<div id=\"compartir_social\" class=\"compartir-social\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Diez mujeres marroqu\u00edes han llegado hasta la Audiencia Nacional para denunciar las condiciones de explotaci\u00f3n, esclavizaci\u00f3n y acoso sexual que, conforme a sus declaraciones, han sufrido en una finca de Huelva a la que acudieron a trabajar en abril como temporeras de la fresa. Los testimonios que aportan constituyen un espeluznante relato de lo que llaman \u201ccosificaci\u00f3n\u201d de decenas de empleadas contratadas en origen a las que, una vez en el lugar de trabajo, se las confin\u00f3 en barracones met\u00e1licos sin agua, se les neg\u00f3 acceso a tratamiento m\u00e9dico cuando lo necesitaron y se les mengu\u00f3 o escatim\u00f3 el salario hasta provocar situaciones de hambre o mendicidad. Algunas de ellas denuncian tambi\u00e9n acoso sexual, agresi\u00f3n y presi\u00f3n para ejercer la prostituci\u00f3n con hombres que se acercaban a la finca.<\/span><\/p>\n<div id=\"elpais_gpt-INTEXT\" style=\"text-align: justify;\" data-google-query-id=\"CMLDj5ri99wCFU4UGwodPYoECw\">\n<div id=\"google_ads_iframe_\/7811748\/elpais_web\/opinion\/intext_0__container__\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El relato de los hechos, que consideran constitutivos de delitos de \u201ctrata de seres humanos en concurso con delitos de lesa humanidad\u201d, se agrava adem\u00e1s por la ristra de dificultades que ha jalonado sus denuncias ante la Guardia Civil o juzgados de instrucci\u00f3n o el intento de devolverlas en contra de su voluntad a Marruecos, del que algunas escaparon. El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz ha abierto sumario y ha solicitado a la Fiscal\u00eda su criterio sobre la competencia de este tribunal ante los hechos al considerar que pueden ser delictivos.<\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La Fiscal\u00eda y la Audiencia deben aclarar la cuesti\u00f3n de competencia pero, corresponda a quien corresponda, las instituciones judiciales deben aclarar con la mayor diligencia la verdad sobre unos hechos que no puede albergar la Espa\u00f1a de 2018. Cerca de 17.000 marroqu\u00edes, normalmente madres con hijos a su cargo que no hablan espa\u00f1ol y de escasa formaci\u00f3n, se convierten cada a\u00f1o en temporeras en Huelva. Los tribunales espa\u00f1oles deben demostrar que son capaces de salvaguardar su integridad en caso de abuso y de perseguir a los supuestos responsables sin demora.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000; font-size: 14pt;\">\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666<\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/aside>\n<h1 id=\"articulo-titulo\" class=\"articulo-titulo \" style=\"text-align: justify;\">Diez temporeras marroqu\u00edes de Huelva acuden a la Audiencia Nacional para denunciar abusos<\/h1>\n<div class=\"articulo-subtitulos\">\n<h2 class=\"articulo-subtitulo\">El juez Pedraz estudia si el tribunal es competente para asumir la causa<\/h2>\n<p>FERNANDO J. P\u00c9REZ<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/elpais.com\/politica\/2018\/08\/14\/actualidad\/1534272788_952198.html\">https:\/\/elpais.com\/politica\/2018\/08\/14\/actualidad\/1534272788_952198.html<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><figure id=\"attachment_13644\" aria-describedby=\"caption-attachment-13644\" style=\"width: 560px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/ausaj.org\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/trabajadoras-del-campo.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-13644 size-full\" src=\"https:\/\/ausaj.org\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/trabajadoras-del-campo.jpg\" alt=\"\" width=\"560\" height=\"332\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-13644\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Mujeres inmigrantes trabajan en los cultivos de fresa en Huelva. \/ IV\u00c1N BOZA<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Diez temporeras marroqu\u00edes que trabajaban en la recogida de la fresa en Huelva han acudido a la Audiencia Nacional para denunciar por delitos de lesa humanidad y trata de seres humanos a los empresarios que las contrataron para la \u00faltima campa\u00f1a, entre los meses de abril y julio pasados. Las trabajadoras, mujeres rurales con hijos menores a su cargo y en situaci\u00f3n de especial vulnerabilidad en Espa\u00f1a, denunciaron las penosas condiciones de trabajo, salariales y de vida a que supuestamente fueron sometidas, y que, seg\u00fan su escrito, entran en la categor\u00eda de esclavitud. Tambi\u00e9n manifestaron haber sido objeto de acoso sexual -e incluso de agresiones sexuales- por parte de sus compa\u00f1eros de trabajo, de origen rumano, y sus jefes, espa\u00f1oles.<\/span><\/p>\n<div id=\"elpais_gpt-INTEXT\" style=\"text-align: justify;\" data-google-query-id=\"CLqa2Lfm99wCFdjcGwodOtkFKg\">\n<div id=\"google_ads_iframe_\/7811748\/elpais_web\/politica\/intext_0__container__\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, que recibi\u00f3 el escrito por turno de reparto, entiende que los hechos relatados en la denuncia de las trabajadoras pueden ser delictivos. El pasado 6 de agosto, el magistrado abri\u00f3 un sumario y pidi\u00f3 a la fiscal\u00eda un informe sobre si la Audiencia Nacional tiene competencia para asumir la investigaci\u00f3n en lugar de los juzgados de Instrucci\u00f3n 1 y 3 de Palma del Condado (Huelva). Estos juzgados onubenses recibieron las primeras denuncias, pero apenas han avanzado en sus pesquisas, seg\u00fan los abogados de la Asociaci\u00f3n de Usuarios de la Administraci\u00f3n de Justicia, que representan a las temporeras y que han optado por acudir a la Audiencia Nacional.<\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"teads-inread sm-screen\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"teads-ui-components-credits\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Las diez mujeres fueron contratadas en distintas poblaciones de Marruecos a trav\u00e9s de la oficina de empleo de ese pa\u00eds. El contrato, que inclu\u00eda visado, era de tres meses, con una jornada laboral de seis horas y un salario de 40 euros diarios. La mercantil empleadora, Do\u00f1ana 1998 SL, que pertenece a la asociaci\u00f3n empresarial Freshuelva, se hac\u00eda cargo del alojamiento de las trabajadoras, as\u00ed como del traslado a Espa\u00f1a y posterior retorno a Marruecos de estas.<\/span><\/div>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Las mujeres, seg\u00fan la denuncia, fueron confinadas en barracones de obra dentro de un recinto vallado de la finca fresera, alejada de n\u00facleos urbanos. Por el alojamiento, sin ventanas ni agua potable se les detra\u00edan tres euros diarios del salario, que se quedaba finalmente en menos de diez euros al d\u00eda frente a los 40 prometidos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La insalubridad, sumada a los sobreesfuerzos, provoc\u00f3 que muchas trabajadoras enfermaran. Seg\u00fan la denuncia, se les neg\u00f3 la asistencia y el traslado al centro sanitario. Algunas trabajadoras relataron situaciones de extrema necesidad que les llevaron a mendigar o a alimentarse con \u201ccomida podrida y hierbas salvajes\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En esta situaci\u00f3n, las temporeras fueron, seg\u00fan su versi\u00f3n, objeto de acoso y agresiones sexuales por varios de sus jefes, e incluso se les incitaba a la prostituci\u00f3n. En la puerta de la finca se apostaban casi a diario \u201cveh\u00edculos con hombres desconocidos que hac\u00edan proposiciones sexuales\u201d, con el consentimiento de los due\u00f1os de la finca.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A finales de mayo, se present\u00f3 una lista con m\u00e1s de 100 nombres de mujeres temporeras dispuestas a denunciar las miserables condiciones de vida. La empresa, seg\u00fan la denuncia que maneja el juez Pedraz, trat\u00f3 de convencerlas para que no acudieran a la justicia. Ante su negativa, los capataces deciden expulsar a las mujeres de la finca y de Espa\u00f1a pese a tener el contrato y el visado en vigor. Seis de las 10 denunciantes escaparon saltando y reptando del per\u00edmetro. \u201cAgentes de la Guardia Civil rodeaban en todo momento la finca, impidiendo la salida de las trabajadoras del per\u00edmetro\u201d.<\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/author\/punto-critico\/\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-48\" src=\"https:\/\/ausaj.org\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"60\" height=\"60\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><iframe width=\"500\" height=\"281\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/YJu21Cl7J8c?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"autoplay; encrypted-media\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr \/>\n<p>IMAGEN DE PORTADA: Fotograf\u00eda Sara Rosati<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>Indice \u2013 Esclavitud en la Espa\u00f1a del siglo XXI *** Peligro de esclavitud en Espa\u00f1a La justicia debe investigar a fondo la denuncia por trata y delitos de lesa humanidad de las temporeras marroqu\u00edes en <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/ausaj.org\/?p=13636\" title=\"EDITORIAL DE \u00abEL PA\u00cdS\u00bb: \u00abPELIGRO DE ESCLAVITUD EN ESPA\u00d1A:  La justicia debe investigar a fondo la denuncia por trata y delitos de lesa humanidad de las temporeras marroqu\u00edes en Huelva\u00bb\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":5,"featured_media":13641,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[18],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ausaj.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13636"}],"collection":[{"href":"https:\/\/ausaj.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ausaj.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ausaj.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ausaj.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=13636"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/ausaj.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13636\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2286847,"href":"https:\/\/ausaj.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13636\/revisions\/2286847"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ausaj.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/13641"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ausaj.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=13636"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ausaj.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=13636"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ausaj.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=13636"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}